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Mi amiga Moni
Fecha: 08/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Euge, Fuente: CuentoRelatos
... quería retribuirle todo con creces. Después de recuperarme empecé a acariciarla y abriendo sus piernas la besé en su vientre y en su poco poblado vello que cubría justo su concha. Besé sus ingles, el interior de sus pantorrillas e introduje lentamente mi lengua en su sexo. Ella no paraba de gemir, estaba disfrutando como hacía tiempo no le sucedía, según me confesó más tarde. Me levanté un poco y apoyé mi pija contra su concha, sin llegar a introducirla, mientras con las manos le acariciaba las tetas y besaba sus pezones erguidos. Moni notaba el roce de mi verga contra su vello púbico y abría los labios de su humedecida conchita. Deseaba que la penetrara para así poder saciar su hambre de sexo y me lo hizo saber. Cuando comencé a meterla se puso a gemir de placer. Lo hice lentamente para alargar el goce y ella pedía que la cogiera más y más. Incrementé la velocidad de mis movimientos y me corrí abundantemente dentro de ella, que seguía gimiendo y tuvo un delicioso orgasmo, estremeciéndose toda. Sin sacársela nos quedamos así dormidos por un rato. Cuando nos despertamos Moni se fue a duchar y decidí acompañarla. Nos enjabonamos mutuamente y ya tenía una nueva erección. Ella al verlo se arrodilló y se introdujo mi pija en la boca. La dejé hacer por un rato y luego la levanté suavemente y le pedí que me ...
... dejara hacerle el culo. Me dijo que era virgen de allí y temía que le doliera. Decidimos intentarlo con la promesa de mi parte de abandonar la tarea apenas surgiera algún dolor. Me unté bien la verga con jabón y lo mismo hice con el agujerito de ella. La hice inclinar hasta que sus manos tocaron el piso y podía observar bien abierto su culito y se la puse en la puertita empujando lentamente. Sin casi darnos cuenta y debido al lubricante que tenía el culo de Moni absorbió mi pija en un solo movimiento. Mientras bombeaba con suavidad le acariciaba el clítoris con una mano y las tetas con la otra. Le provoqué otro orgasmo y cuando me dí cuenta que estaba por acabar la saqué de su culito y dejé fluir mi leche sobre sus nalgas. Fue maravilloso. Habíamos gozado los dos y estábamos extenuados. Seguimos un rato bajo la lluvia y nos fuimos luego a vestir. Pedí una botella de champagne y brindamos por nuestro encuentro. La pasamos los dos muy bien y la vi nuevamente con la alegría en su rostro. Nos juramentamos guardar silencio y volver a acercarnos sexualmente cuando alguno de los dos lo necesitara. La llevé a su casa y nos despedimos simplemente con un beso en la mejilla, como los dos viejos amigos que somos. Mi esperanza es volver a repetir este encuentro porque la pasé muy bien y creo que Moni también.