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Impulso hacia la lujuria - La tutora 2
Fecha: 11/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: WithoutShame, Fuente: TodoRelatos
... de masturbarme y llevo su mano al interior de mis bragas para continuar con su labor, se me tensó todo el cuerpo al sentir como tocaba mi clítoris directamente, lo estrujó un poco y luego comenzó a pasar toda su mano frotándolo, yo notaba como llegaba con sus dedos hasta mi entrada, me estaba volviendo loca, necesitaba que me metiera la polla cuanto antes. - Al inclinarme para chuparle las tetas le clavé todavía más la polla en sus bragas, sentí como Virginia arqueo su espalda al notar como mi polla se introducía otro poco en su interior. Me comí sus pechos con ansia, con una mano le amasaba una teta mientras que con la otra le agarraba la otra haciendo que su pezón se elevará para poder comérmelo mejor. José comenzó a introducir sus dedos en mi vagina rítmicamente sin dejar de restregar mi clítoris, no pude contenerme y empecé a gemir. Con mi mano le agarraba fuertemente la polla mientras la movía rápidamente de arriba a abajo. - Yo estaba completamente borracho de excitación y aunque sentí que Vanesa me liberó seguí devorando los pechos de Virginia, pasaba de uno a otro como poseído, mientras, con la otra mano le estrujaba los pezones, es la primera vez en mi vida que he echado de menos tener dos bocas. Además seguía restregando mi polla con todas mis fuerzas contra sus bragas, se la clavaba todo lo que podía, si no hubiera sido porque me paraba la tela se la habría metido hasta el fondo sin pensarlo, estuve así hasta que sentí que me corría, me separé de Virginia ...
... e inmediatamente Bea comenzó a masturbarme al tiempo que yo eyaculaba sobre las bragas de mi compañera pero inmediatamente Bea las apartó e hizo que me corriera directamente sobre su sexo mientras me la restregaba contra él. José se inclinó y comenzó a chuparme un pezón a la vez que me masturbaba y me sobaba los pechos. Yo seguía gimiendo y mi cadera se movía sola buscando aumentar todo lo posible el contacto entre mi sexo y su mano, me llevo hasta el borde mismo del orgasmo, disminuyó el ritmo de su masturbación y desprendió su boca de mi pezón para decirme al oído que estaba deseando comerme el coño. No podía darle permiso a mí alumno para que me hiciera eso pero tenía unas ganas locas de probar sus habilidades con la lengua así que, sin decirle nada, me senté sobre la mesa y flexioné mi cadera ofreciéndole mi sexo. José entendió perfectamente el mensaje y se arrodillo entre mis piernas. Cuando metió su boca en mi sexo no tardé ni treinta segundos en llegar al orgasmo, es verdad lo que contaba Virginia, es una auténtica máquina comiendo coños. Él no paró de succionarme el clítoris durante todo el tiempo que estuve corriéndome y además se puso a introducirme varios dedos en la vagina, fue un orgasmo maravilloso, pero a él no debió parecerle suficiente y después de dejar que recuperara el aliento durante un momento volvió a hundir su cabeza en mi sexo y a meterme los dedos lentamente, enseguida volví a sentir oleadas de placer saliendo de mi sexo. Afortunadamente tuve ...