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Capítulo 20: Tarde de amigas
Fecha: 12/02/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
Carlota golpeó suavemente la pelota con la raqueta, enviándola de vuelta por encima de la red. El sol de la tarde caía sobre la pista de tenis, arrancando destellos del sudor en su frente. Al otro lado, Daniela devolvió el saque con un revés preciso, mordiéndose el labio en concentración. Llevaban jugando casi una hora y ambas estaban empapadas, jadeando entre risas y quejas fingidas de cansancio. —¡Punto! —gritó Carlota triunfante cuando Daniela no llegó a devolver el último golpe. Apoyó las manos en las rodillas, tratando de recuperar el aliento, su coleta rubia pegada a la nuca húmeda. Daniela resopló y dejó caer la raqueta con dramatismo. —Eres una tramposa, tía… —bromeó Daniela, acercándose a la red con las mejillas encendidas y la camiseta deportiva pegada al pecho voluminoso—. Seguro que me dejas correr todas para machacarme. Carlota se echó a reír, acercándose también a la red. Llevaba un top deportivo negro ajustado y una falda de tenis blanca; su piel clara brillaba por el sudor. —No tengo la culpa de que fumes tanto y te falte cardio —replicó divertida, guiñándole un ojo. Daniela puso los ojos en blanco pero sonrió. Su amiga tenía razón; pese a su figura curvilínea y su energía, no tenía la resistencia de Carlota en deportes. —Ya, ya… La próxima te ganas tú la cerveza de después, ¿eh? —dijo, inclinándose sobre la red. Carlota sonrió de oreja a oreja. —Trato hecho. Pero primero necesito una ducha urgente, huelo a demonios. —Uy sí, yo igual —rió ...
... Daniela, olfateando teatralmente la muñeca de Carlota y arrugando la nariz—. Uf, peste a chica deportista. Vamos a mi piso, que pilla más cerca. Mis compis no están por la tarde, tendremos el baño para nosotras. Sin pensarlo mucho, recogieron las raquetas y las pelotas, y salieron de la cancha charlando animadamente. Caminaron unos minutos hasta el edificio donde vivía Daniela con otras estudiantes. Durante el trayecto, ambas siguieron bromeando sobre el partido y chismorreando sobre la universidad. A Carlota le encantaba poder pasar ese rato con su mejor amiga; después de un fin de semana fuera con Miguel, necesitaba tiempo de chicas con Daniela para ponerse al día. Al llegar al piso, tal como Daniela predijo, no había nadie. Entraron dejando las bolsas de deporte a un lado. Carlota se quitó las zapatillas en la entrada, suspirando al notar el frescor del suelo en sus pies doloridos. Daniela la guió por el pasillo hasta el baño pequeño pero funcional, decorado con azulejos blancos sencillos. —Empieza tú, anda —ofreció Daniela, abriendo el grifo de la ducha para que el agua se fuera templando. El cubículo de ducha tenía una cortina translúcida de color azul claro—. Yo mientras me quito este sudor asqueroso y me desmaquillo un poco. —¿Segura? Podemos ducharnos rápido una y luego otra… —dudó Carlota, pero ya Daniela había salido un momento a su habitación contigua para buscar toallas limpias. —Sin problema, tía. Tú dentro y yo fuera, no miro —dijo Daniela volviendo ...