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Ola de calor 5
Fecha: 13/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
... gramito de grasa de más, unas caderas redondeadas y perfiladas, como las de su abuela y una carita de ángel, todo ello rematado con una melena corta de color castaño claro. Rosa se incorporó un poco y se acercó a ella de rodillas, le besó en el ombligo y le dijo. -Creo haberte dicho que te sobra la ropa. Tras esas palabras agarró la goma de la cintura del tanga por los lados y, en vez de tirar hacia abajo, tiró hacia ella, con un crujido apagado las costuras saltaron y le arrancó el tanga de cuajo, Susana se quejó porque la tira de detrás se le había clavado en el culo en el proceso. Nos dejó ver su coñito depilado y rosita, Rosa mandó a su nieta darse la vuelta, tenía el culo pequeño y duro, ella me miró y, con las manos, le separó las nalgas. -¿Te gusta mi nieta? Se nota que tiene mis genes. -Está muy rica, pero ¿Estás segura? -Si. A mi me daba igual que se uniera, pero en su caso ya hablábamos de un incesto, aunque por los besos que Rosa daba al monte de venus de su nieta, cualquier atadura ética o moral había desaparecido. Susana se dejó caer entre los dos, nosotros empezamos a acariciarla entera mientras alternábamos besarla en los labios, ella nos acariciaba también a cada uno con una mano, sus dedos suaves acariciaban mi polla sin reparo, Rosa se colocó sobre ella y la acaparó comiéndole la boca mientras restregaba sus tetas caídas contra las suyas, Susana abrazó a Rosa y la beso con ganas. Yo no me pude resistir y me arrodillé muy cerca de sus ...
... cabezas y comencé a colar mi polla entre los besos de las dos, se separaron un poquito y me permitieron pasar, sus lenguas pasaban por mi rabo mientras se buscaban la una a la otra, miré hacia abajo y vi la mano de Susana restregándose por el coño de Rosa y la de Rosa hacia lo propio en el de Susana, abuela y nieta estaban muy compenetradas y motivadas. Mi polla estaba ya durísima, entonces acaricié la cabeza de Rosa y dije: -Susana, cariño, tu abuela nunca se ha comido un coño. -Abuela, qué vergüenza, a estas alturas y no lo has hecho, cómeme el coño a mi, que las dos estamos deseando que lo hagas. Susana se colocó lo más al extremo que pudo del colchón y separó las piernas, Rosa me miró agradecida y hundió la cara entre los muslos de su nieta tumbada boca abajo, yo decidí que quería terminar lo que Susana había interrumpido, me fui hacia Rosa y la agarré de las caderas, cuando ella se hizo a la idea, clavó las rodillas en el suelo y yo me arrodillé tras ella, mi polla babeada por las dos entró en su coño sin problema, empecé a bombear, agarrando su culo con mis manos y Rosa gimió mientras no dejaba de comerse el coño de Susana, ésta última gemía y me miraba a los ojos y sonreía, con una mano se pellizcaba los pezones y con la otra acariciaba elvpelo de Rosa. Me fijé en que Rosa le estaba comiendo el coño como yo se lo comía a ella, había imitado el estilo de grandes lametadas alternando con lamidas de clítoris. Las dos gemían sin control, Rosa se corrió después ...