-
Verónica y Sonia (1)
Fecha: 13/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Redman, Fuente: CuentoRelatos
... auto, tome a Verónica de la mano guiándolos hasta el lobby, detrás Sonia solo nos siguió, de la excitación no le preste tanta atención. Pasamos de largo hasta los elevadores y las curvas de Verónica no pasaban desapercibidas entre los empleados y uno que otro huésped en la barra. -Buenas noches -nos dijeron un par de recepcionista. Solo escuche a Sonia decir:- Buena noche -mientras nos seguía. Dimos con el ascensor, busque mi tarjeta y Verónica se pegó al fondo del elevador, en seguida entro Sonia y yo y cerraron las puertas; oprimo el séptimo piso con cierto nerviosismo, gire hacia las chicas; Verónica ruborizada y su respiración agitada, sudorosa de la frente por el calor, el momento, la excitación de hace unos instantes. Nuestras miradas se cruzaron y no me contuve con esa escena, me acerqué a ella tomándola de la cintura y le di un beso qué ella me respondió y me tomó de los brazos, su respiración comenzó a agitarse más a tal grado que empaño mis lentes, así que comencé a jugar con mi lengua, ella un poco torpe con la suya. Entonces comencé a bajar mis manos hacia su trasero, lo recorrí con mis manos suavemente mientras la seguía besando, hasta que de repente ella rodeo mi cuello con sus brazos y pase a apretar sus nalgas qué la hizo soltar un gemido; en ese momento se abrieron las puertas del ascensor, nos separamos Verónica y yo pensando que alguien iba a entrar, sin embargo, llegamos al séptimo piso. Sonia nos miraba atónita. Tome a Verónica de la mano y ...
... ella a su vez tomó la mano de Sonia guiándolos hasta mi habitación; Iba tan apresurado que me fui del lado contrario, me di cuenta cuando la numeración de las habitaciones incrementará. -Vamos hacia el lado contrario -les dije algo apenado. -Ok -respondió Verónica algo burlona y ambas comenzaron a reír. Recorrimos el andador hacia el otro lado, la luz del pasillo era tenue pues ya casi eran las 3 de la mañana, a cada paso que daba mi excitación aumentaba. Verónica y yo éramos cómplices en ese momento, pero me llenaba de morbo qué su amiga nos escucharía, quizá se pondría a mirar la escena. ¿Le existiría ver como me cojo a su amiga?, la pregunta rondaba en mi cabeza pero no me imaginaba lo que me esperaba. Llegamos a la puerta de la habitación, abrí la puerta mientras ingresaban mis dos invitadas. Levante un par de camisas qué deje botadas. -Dejen sus cosas sobre el burocracia o sofá, están en su casa -les dije mientras giré hacia ellas. Verónica tomó su bolso y lo lanzó a un lado de la cama, se acercó a mí con un caminar muy sensual, me perdí en el menear de sus voluptuosas caderas; me quedé parado sin decir más, ella me volvió a tomar por el cuello y continuamos con el acto que se había interrumpido hacía unos momentos. Verónica aún más ruborizada, nos separamos, nos miramos, en su mirada se notaba esa picardía como invitándome a perder el control, sus manos bajaron a mis hombros y mis manos seguían en su trasero y sin quitarnos la mirada sonreímos cual niño ...