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Trio en el polígono- Parte 3 (Última)
Fecha: 14/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Allu, Fuente: TodoRelatos
Los domingos que no salimos a mi mujer y a mí nos gusta jugar a varios juegos de mesa y para hacerlos más interesantes cada 5 partidas el que haya ganado mas veces se inventa una prueba que el otro debe realizar. Yo que soy más competitivo casi siempre gano y las pruebas que me invento suelen ser sexuales. Desde aquel día con el camionero en que mi mujer me dejó que le desvirgara el culito, mis pruebas han sido siempre la misma: Que la siguiente sesión de sexo me dejara meterla por detrás. Así ha ocurrido ya 4 o 5 veces, hasta el día que mi mujer fue la que ganó y la que se inventó la prueba que yo debía cumplir. Harta ya de que yo le pidiera su culito me dijo: “Pues ahora te van a dar por culo a ti”. Yo me lo tomé a broma y le dije que eso no valía que era demasiado, ella respondió “Que diferencia hay entre tu culo y el mio?” Yo sin argumentos, le dije: “A demás, a quien le vamos a pedir que me la meta? Que vergüenza íbamos a pasar.” Y ella respondió: “Tenemos a nuestro camionero”. Yo entonces cambié la cara, muy seriamente le dije: “Rotundamente NO !!!!, tú estás loca” y ella me respondió: “Pues bien que tú hiciste que me follara, y hasta que no cumplas tu prueba no vas a follar con migo”. Pasó más de un mes y ella seguía firme con su promesa, no dejaba ni que me acercara a ella. Yo estaba desesperado, necesitaba sentir toda la pasión que pone cuando hacemos el amor. Y entonces le dije que aceptaba pagar mi deuda, pero con una ...
... condición: Que ella me entrenara el culo para que llegado el momento no fuera la experiencia más traumática de mi vida. Ella aceptó y ese mismo día compramos por internet uno de esos arneses que llevan un consolador incorporado, venia con 2 consoladores de diferentes diámetros 3,5 y 4,5 cm. El arnés llegó a los dos días y decidimos probarlo inmediatamente, me desnude y me tumbé en la cama, ella fue al baño a colocarse el aparato. Cuando entró en la habitación se me puso dura al instante. Verla con sus grandes pechos y un rabo entre las piernas era extrañamente excitante. También hay que decir que llevaba más de un mes sin ver su precioso cuerpo desnudo. Me indicó que me pusiera de cuatro patas, pero yo prefería verla mientras me penetraba, sería más excitante y menos traumático para mi. Doble las rodillas y ella encaró el pequeño de los consoladores a mi culo. Empezó a empujar, se detuvo y me dijo: “Cariño, recuerda tus palabras, relájate o te va a doler”. Tenía toda la razón, intenté relajarme todo lo que pude y ella empezó a empujar de nuevo. Esa cosa empezó a entrar en mí culo, me hacía un poco de daño pero seguía completamente empalmado, notaba perfectamente las rugosidades que imitaban las venas y poco a poco llegó hasta el fondo. Paró allí y me preguntó: “Vas bien?” Yo le indiqué que si que podía continuar. Entonces empezó ha hacer un movimiento suave de pelvis metiendo y sacando esa polla de látex en mi culo. Al poco rato me cogió la polla y empezó a ...