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Trio en el polígono- Parte 3 (Última)
Fecha: 14/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Allu, Fuente: TodoRelatos
... masturbarme al mismo ritmo que me follaba. Debido a mi abstinencia sexual me corrí rápidamente, mi mujer sonriendo me dijo: “Veo que te a gustado mi polla, si te portas bien, mañana te daré más”. Me folló cada día durante una semana, primero con el delgado y luego con el más grueso. No estoy seguro si me gusta o no el Strap-on (creo que así se llama). Pero al ser una experiencia nueva me resulta muy excitante. Ese sábado volvimos al polígono, repetí los toques de cláxon y apareció nuestro camionero. Nos abrió la puerta del camión y antes de subir mi mujer le dijo: “Te dejaré que me folles, pero solo el coño y tienes que follarte el culo de mi marido”. El camionero hizo cara de que no le gustaba el trato pero acabó diciendo: “De acuerdo subir”. Ella subió primero y yo detrás, nos volvia a esperar aguantando la cortina para que pasásemos a la zona del catre mugriento, cuando pasé yo me dio una palmada en el culo y me dijo: “Parece que mi polla te gusta más a ti que a ella”. Como si no tuviese bastante humillación ya, encima esas palabras, pero me mordí la lengua y no dije nada. Nos empezamos a desnudar todos, pero yo esta vez no tenía ninguna prisa, como queriendo retrasar el temido momento. Cuando acabé de desvestirme mi mujer ya estaba de rodillas con ese descomunal miembro en la boca. Se la chupaba con intensidad y lujuria, supongo que estaba deseosa de tenerla dentro de su coño, de hecho ella había tenido también un largo periodo de ...
... abstinencia. Esta vez me arrodillé detrás de ella y mientras le besaba la espalda, le acariciaba un pecho y le frotaba suavemente el clítoris. Ya tenia el coño completamente empapado, eso hizo que me olvidara por un momento lo que me esperaba y se me pusiera bien dura. Ella se levantó y se tumbó en la cama, se abrió de piernas y le dijo al camionero: “Méteme tu pollón hasta el fondo”. El hombre le cogió las piernas y la levantó para tener el coño a la altura y de un golpe la penetró. Una vez más las sacudidas eran rápidas y energéticas. Mi mujer iba para delante y para atrás en la cama. Yo me puse a su lado y empecé a chuparle las tetas y a acariciarle el clítoris. Ella gemía fuertemente, estaba disfrutando de ese pollón. Cuando el hombre hizo los primeros gemidos ella exclamó: “Para, para, reserva tu leche para el culo de mi marido”. El hombre le hizo caso y salió de ella, recostándola nuevamente en la cama. Aunque parezca extraño eso a mi me alegró, significaba que ese hombre estaba a punto de correrse y no estaría mucho tiempo reventándome el culo. Entonces él nos dijo: “Venga poneros los dos aquí de cuatro patas”. Mi mujer protestó: “Me juraste que a mi no”. Y el le respondió: “Te juré que no te follaría el culito, pero no que no te metería un dedo”. Ella que aún no había llegado al orgasmo, pensó que un dedo sería igual que cuando yo se la meto y entonces accedió. Nos pusimos los dos a cuatro patas, uno al lado del otro. Cogí fuerte la mano de mi ...