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Tarde de maratón de piratas del caribe
Fecha: 18/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Tiago Vilas, Fuente: TodoRelatos
... masculino. Ella apuntaba al techo como nunca, palpitante, erguida y dura. Y dejé de pensar para solo disfrutar. Veía a Gus flexionar de vez en cuando las piernas, intuyo que por falta de aire, y a Nieves retorcerse y jugar con su media melena, recogiéndola y soltándola después, al mismo tiempo que contoneaba su cintura y movía las caderas de una lado a otro cambiando dirección y ritmo, buscando su placer. -Así, así…sí…así ha sido – dijo ella. Otra vez me sentí repentinamente sorprendido y congelado. No sabía si había entendió bien o mi imaginación me jugaba una mala pasada ¿Era una referencia a lo que habíamos hecho ella y yo? Bueno, supongo que daba igual. Aquellos dos estaban pasando un rato envidiable, aun cuando hacía un rato estaba yo en las mismas. No aguanté más, ni hice esfuerzos por hacerlo; me bajé el pantalón del pijama y sin preámbulos me la agarré y comencé a menearla de arriba abajo con solvencia, como tan solo uno se lo hace a si mismo. Desde el principio sentí que me podría correr en unos segundos. Pero quise alargar el momento mientras les miraba desde allí, en mi posición de espía no invitado. Mientras, seguían a lo suyo, al disfrute. Era como ver un calco de lo que había vivido, pero desde otro ángulo. -Dale, dale Gus, que gusto. Creo que me voy a correrme, siiii….si….dale, dale, saca bien la lengua – imploraba. Intuí que él obedeció porque Nieves empezó a agitarse y convulsionar; tampoco eso resultó nuevo a mis ojos. Y sí, ella se fue, y ...
... se fue sin ahogar la voz. Mi polla reaccionó ante ese rugido poniéndose aun áas dura, al punto de casi doler. Decidí parar un poco la manipulación o de lo contrario me iba a correr allí mismo, dejándolo todo perdido. Lo que no esperaba fue lo que prosiguió. Gus, sin esperar a que ella se recuperará, se giró hábilmente, la apartó, se puso de pie encima de la cama, cogió a su novia por el pelo y la acomodó a la altura de su más que preparado rabo. Al parecer andábamos ambos igual, empalmados hasta el extremo. Nieves sonrió con picardía. -¿Qué se supone que quieres? – dijo con chulería. El no dijo nada, solo dibujó una mueca en su cara, y dirigió la cabeza que aun mantenía agarrada por el pelo hacia aquel grueso cilindro de carne de veinte centímetros. Sin duda nieves estaba acostumbrada a esas medidas porque abrió la boca y sin poner oposición fue dejando que aquel aparato desapareciese en su interior. -Mmmmm…bien cariño, muy bien – solo Gus hablaba – me ha encantado, pero ahora quiero terminar, a mi no me vas a dejar así. Aluciné porque volví a querer entender que hacían referencia a mi…pero la acción no dejaba margen para demasiada reflexión. Gus comenzó a mover sus caderas mientras mantenía fija la cabeza de Nieves. Bamboleó cuidadosamente, pero lo suficiente para que aquello pareciese una follada en toda regla. -Si, si, joder… ¿lo quieres en la boca? ¿o prefieres fuera? – preguntó con poco tacto, pero con mucho detalle. -Mmm….fu..eg..a – fue todo lo que ...