1. El uber casado (2): Las mujeres TV son las mejores amantes


    Fecha: 18/02/2026, Categorías: Transexuales Autor: LiaTV, Fuente: CuentoRelatos

    ... de encaje. ¿Quieres ver que color es?
    
    Me desabroche los jeans bajándolos hasta las rodillas con cuidado para no desacomodar mi flor y se viera linda para mi conductor. Baja la mirada y me empieza a acariciar el muslo.
    
    -si te ves bien rica y tienes la piel suavecita.
    
    -A ver tu, déjame ver también. En lo que salían estas palabras, me bajaba el cachetero a media rajita.
    
    En cuanto se sacó la verga, la tomé con mi mano, jugando con ella, haciéndola crecer por todo Constituyentes. Al llegar al entronque de Constituyentes y Reforma que ya es más oscuro sólo comenté.
    
    -Toma la autopista de paga hasta el centro comercial y ahí salte.
    
    Ya no aguantaba más, me tenía que meter esa verga en la boca y así fue. De ese punto hasta antes de llegar a la caseta de salida, se la fui mamando y mamando. Pasando la caseta le propuse que fuéramos a mi departamento para que me viera como en las fotos.
    
    -¿Tardas mucho?
    
    -Como media hora
    
    -Te digo que. Arréglate en lo que hago un viaje y regreso.
    
    -ok…
    
    Otro perro con el mismo hueso, ya me la mamaron, ya bye. Pppfff.
    
    Me dejo lo que traía, me pongo una blusa negra transparente con bra morado, maquillaje, tetas, peluca.
    
    Pasaron 45 minutos cuando me manda un mensaje el Uber. Ya venía en camino. Solo me pidió que me pusiera solo lencería para el. Me quité la blusa, los jeans, solo agregué un liguero y una bata de encaje. A los 5 min llegó, dejándole la puerta abierta para que entrara y cerrara. Cerrando la puerta me abro la ...
    ... bata.
    
    -¿así me querías papi?
    
    Se fue acercando a mí mientras me comentaba que no tenía mucho tiempo ya que tenía que hablar con la esposa en cuanto terminara un viaje largo. O sea yo era ese viaje.
    
    Me tomó de la cintura, pegando su verga semidura en mi panocha. Rápidamente le desabrochaba el cinturón y los jeans, bajándolos mientras me llevaba al sillón. Estando sentada no tarde en metérmela en la boca, volteándolo a ver a los ojos mientras se la lamía de arriba a abajo. Me puse de rodillas dándole la espalda y deslizando mi bata. Le pasé el condón que guardaba en la bolsa de la bata, tardo más en ponérselo en que ya me estaba empezando a penetrar con su verga previamente lubricada con su saliva. Cómo pasaban los segundos sentía como me la clavaba más y más, yo moviendo la cola para dilatar más.
    
    Sentí su pubis en mis nalgas y sus huevos rozando mi perineo. Movimientos suaves que luego se convirtieron en embestidas. Cada embestida me hacía gemir como la puta que duerme dentro de mí. Le pedía de hecho que me dijera puta, su mariconsita. Entre metidas, nalgadas me pregunto si me los podía echar en la cara. Con gusto accedí. No pasó mucho cuando se hizo para atrás, se quitó en condón me senté en el sillón, abriendo la boca y sacando la lengua, esperando me echara toda su carga. Me hice una trenza rápida con una dona de pelo, empezaba a gemir cuando me empezó a disparar. El primer tiro fue exactamente en mi lente oftálmico derecho.
    
    El segundo en mi mejilla. El resto ...