1. El del Uber


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Hetero Autor: queen, Fuente: TodoRelatos

    Con mucha bronca y dolor, estoy esperando el Uber que me había pedido afuera de la matiné a la que vine a bailar hoy con mis dos amigas del colegio, Cande y Delfina. Me sentía herida porque yo le rogué a mi papá que me dejara venir y encima es la primera vez que salgo a bailar, y lo que me costó que me dejaran y la pelotuda de Delfina me caga la noche así.
    
    Ella sabe que mis padres son estrictos y tuve que prometerles que estaría toda la noche con ella, que después su mamá nos pasaría a buscar para llevarnos a las dos a su casa en donde yo pasaría la noche.
    
    Pero la vi comiéndose a Lucas. Mi Lucas. El chico que ella que es (era) mi mejor amiga y todas las del salón saben que me gusta. Lucas estaba esperando a mi fiesta para pedirme ser la novia, ya me lo había dicho, pero hoy lo vi besándose con Delfina como si fueran novios.
    
    Me sentía muy traicionada.
    
    Es por eso que me fui de la matiné sin avisarle a nadie. Afuera los patovas me miran mientras espero a que el Uber que me pedí me venga a buscar.
    
    Los pajeros de los patovas me miran morbosos y eso me incomoda. Tengo puesto un vestido negro muy cortito y unas botas. El pelo lacio me llega hasta el culo y tengo mucho maquillaje que me hace ver más grande, pero no lo soy. Se nota mi edad en que ni siquiera tengo tetas.
    
    Pero mi culo es otra cosa porque es por lo que por lo general me miran muchos hombres en la calle sin ningún pudor.
    
    Podría haberle mandado un mensaje a mis padres para que me vengan a buscar, ...
    ... pero eso sería para quilombo y para que no me dejan salir más.
    
    El Uber llega. Es un auto negro con los vidrios polarizados, pero tiene buena calificación en la APP y chequeo que coincida la patente.
    
    No es la primera vez que pido un Uber, pero si es la primera vez que lo hago sola.
    
    -Hola. -lo saludo, incómoda. El vestido es muy corto y se me subo cuando entro al auto.
    
    Él me mira con una sonrisa primero a mi cara y después mis piernas y donde se me sube el vestido. Dios, espero que no haya visto mi tanga. Que vergüenza.
    
    Ni siquiera uso tangas, mi papá no me deja. Dice que eso es de mujer y yo no lo soy. Pero con este vestido no puedo usar otra cosa que no sea tanga por lo que me compre una a escondidas de ellos, mis padres.
    
    -Hola, buenas noches, ¿Micaela?
    
    -Sí, sí. Soy yo.
    
    -Perfecto.
    
    Con eso, empezamos el viaje hasta mi casa. Yo sigo todo el recorrido por la APP y trato de distraerme entrado a Instagram o TikTok, pero no puedo dejar de sentirme incómoda por las miradas que el tipo me da por el retrovisor.
    
    No es viejo, pero tampoco es joven. Debe tener la edad de mi papá como unos 40. Está bien vestido y el auto huele bien así que debe ser limpio. Es un lindo auto, pero el de mi papá es mejor, tenemos una camioneta… como sea, él no para de mirarme. Es medio gordo y es viejo, no tiene por qué mirarme.
    
    -¿Cómo estuvo la noche? ¿Del boliche venís?
    
    -Sí, sí. -contesto, tensa. Y también por las dudas, no quiero que me secuestre.
    
    -¿Pero no es muy ...
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