1. El del Uber


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Hetero Autor: queen, Fuente: TodoRelatos

    ... haría es…
    
    -Mira, te propongo algo. Me pagas así, y listo, te dejo en tu casa sana y salva.
    
    Mi corazón empieza a latir rapidísimo al escuchar “te propongo algo”.
    
    -¿Qué?
    
    -Si me chupas la pija y me dejas tocarte la conchita, te perdono el viaje.
    
    Mis ojos se abren rápido y ahora sí que me quiero morir de verdad.
    
    -¿Qué? -digo bajito. -No voy a hacer eso.
    
    -Entonces págame.
    
    -¿Vos sabés cuantos años tengo?
    
    -Las de tu edad son las peores. ¿Lo haces o no?
    
    -Déjame pedir efectivo y…
    
    -Entonces pedilo.
    
    Pero es que no tenía a nadie a quien pedirle. Me dan ganas de llorar, pero no iba a hacerlo. Dios, esta es la peor noche de mi vida.
    
    -Yo nunca… nunca hice eso.
    
    -¿Sos virgen? -asiento. -Uf, no sabes cómo se me acaba de poner la chota, pendejita. Pero quédate tranquila que no te voy a coger, solo quiero que me la chupes. Desde que te subiste y vi esa boquita de petera pintada de rojo se me puso al palo. Tenés una boquita hermosa, como toda vos. Y te quiero ver la concha. Una conchita virgen. El sueño de cualquier hombre.
    
    Nadie nunca me había hablado así. Soy una adolescente con las hormonas por los aires y sus palabras, lo quiera o no, causan algo en mí.
    
    -Me da vergüenza.
    
    -Pásate para adelante, pendeja. Ya mismo te voy a sacar la vergüenza de un pijazo en la garganta.
    
    Como puedo y sin salir del auto, me paso al asiento del acompañante. Se me levanta el vestido más de lo que estaba, y aunque intento bajarlo mientras también me cambio de ...
    ... lugar, se me dificulta. El pajero del Uber aprovecha la situación para meterme la mano entre las piernas y tocarme la conchita oculta por mi tanga negra.
    
    Me siento rápido y le saco la mano. Él se ríe.
    
    -Levántate el vestido y sácate la tanguita. Una nena de tu edad no debería usar esas cosas.
    
    -La tengo que usar por este vestido.
    
    -Sácatela y me la regalas.
    
    No quiero hacer esto, pero tampoco estoy quejándome, ni llorando, ni siento asco… no siento nada, pero siento la humedad entre mis piernas.
    
    Me levanto el vestido hasta las caderas, y como puedo, me saco la tanga, dejando a la vista de este degenerado mi conchita con muy poquitos pelos, casi imperceptibles. Mi mamá dice que ya para el año que viene me saldrían muchos más, pero que por ahora no es necesario que me depile.
    
    El Uber se relame los labios con los ojos fijos en mi conchita. Cuando le paso mi tanguita, la agarra y se la lleva a la nariz donde empieza a olfatearla como un perro sediento. Que asco este pajero.
    
    Pero mi concha sigue humedeciéndose más y más.
    
    -Dios que olorcito hermoso… a pis y a virginidad, me estás volviendo loco, pendeja. A ver, abrite las piernas. Déjame ver esa conchita hermosa.
    
    Lo hago, abro las piernas lo más que el espacio reducido me permite, y lo escucho a él respirar con fuerza.
    
    -Uh mi amor, que cosa hermosa. -uno de sus dedos gordos y ásperos se acerca a mi conchita y comienza a tocarla. Es la primera vez que alguien que no soy yo me toca ahí, y me gusta tanto la ...