1. El viejo y la arqueóloga parte 1


    Fecha: 22/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Lanfasone1, Fuente: TodoRelatos

    ... bikini negro que llevara fuera tan diminuto, tan brasileño y que en la parte de atrás solo fuera una tira de tela clavada en medio de las nalgas morenas y carnosas.
    
    _ ¿Qué?_ dijo ella, que para algunas cosas era muy inocente
    
    _Nada_ dije
    
    _ ¿Podemos ir al agua?_ dijo Lucas
    
    Aitana esperaba a su madre, tranquilamente sin decir palabra.
    
    Luego ella caminó hasta el borde de la piscina con los niños de la mano y los metió en el agua primero a uno y luego al otro, como la gallina con los pollitos y yo miraba todo desde una cierta distancia y era consciente de que todo el mundo estaba mirándola, no podían dejar de mirarla, era demasiado escultural, demasiado alta e imponente y estaba demasiado buena.
    
    Ella parecía no notar nada en absoluto.
    
    Y luego se dejó caer en el agua y metió la cabeza debajo y el niño echó sus brazos alrededor de su cuello y vi como el guardavidas estaba boquiabierto, esperando que ella sacara el torso fuera del agua, esperando que esas inmensas tetazas emergieran del agua y cuando finalmente lo hicieron con Aitana chapoteando a su lado sentí como una ola de excitación recorría a todos los machos allí presentes y otra vez las miradas clavadas en ella y las miradas de las otras mujeres como que parecían acusarla de algo.
    
    No podía soportar más esa sensación y me zambullí en el agua yo también.
    
    Sentí el frescor del agua cubrirme y luego saqué mi cabeza y vi a Elena nadar un poco con Aitana y entonces Lucas se colgó de mí.
    
    Y cuando ...
    ... Elena nadaba, su culo era como una visión ondulante y la miraban evolucionar en el agua como si un tiburón hubiese entrado en el agua y la miraran horrorizados.
    
    Supongo que también mi imaginación y sensibilidad se habían disparado.
    
    Y entonces mire hacía donde estaba el encargado, el tuerto y allí estaba don Eusebio, conversando, vestido igual que por la mañana y su camiseta verde militar aparecía con manchas de sudor bajo las axilas y sus sandalias de caña le daban un aspecto de viejo pescador o de pastor pero no de este siglo sino de dos siglos atrás.
    
    Y vi a esos dos viejos conversar entre ellos y cuchichear y mirar en nuestra dirección.
    
    Y entonces Elena se apoyó con sus dos manos en el borde de la piscina y sacó todo su torso afuera y don Eusebio le dio un codazo al tuerto.
    
    Porque la parte de arriba del bikini a duras penas podía contener esas dos montañas de carne que eran sus pechos, eran dos tetazas para enloquecer a cualquiera y hacía mucho calor allí y el agua caía como una lluvia de gotitas a los costados del cuerpo de mi esposa y luego ella se puso en pie.
    
    Y otra vez vi a don Eusebio cuchichear algo en el oído del tuerto.
    
    Y era incomodidad y pudor y un poco de rabia y algo de celos todo mezclado y algo más, que no sabía definir en ese momento y Lucas, mi hijo, me hablaba y yo no podía descifrar lo que me estaba diciendo.
    
    Y ahora don Eusebio se acercaba a Elena por detrás mientras ella hablaba algo con Aitana quien seguía en el agua y entonces el ...
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