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Entre páginas (II)
Fecha: 24/02/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: PlacerEscrito, Fuente: TodoRelatos
... historia con final predecible. Soy trama que se enreda, deseo en cursiva, silencios entre paréntesis. Si vas a leerme, hazlo despacio. No te saltes los márgenes, ahí es donde se esconden mis secretos." Doblé la hoja. No firmé. No hacía falta. Me levanté, aún sintiendo el calor latente entre los muslos, y caminé hacia la sección de novelas clásicas. Busqué el ejemplar que él siempre pedía:El amante de Lady Chatterley. Lo abrí por la mitad y dejé la nota ahí, entre esas páginas tan cargadas como nosotros. Lo cerré con cuidado y volví a mi sitio. Esa noche dormí mal, o tal vez demasiado bien. Soñé con estanterías infinitas, con sombras que se deslizaban entre los pasillos de la librería, con labios que apenas rozaban los míos y palabras susurradas al oído como hechizos. Desperté con el cuerpo tenso, la boca seca… y la sensación de que alguien me había leído en voz alta mientras dormía. Pasaron dos días sin que apareciera. Dos días en los que fingí normalidad, saludando a los clientes, organizando novedades, resistiendo las ganas de ir cada diez minutos a comprobar si la nota seguía allí. Y entonces, al tercer día, entró. La misma camisa blanca, los mismos pasos serenos... la mirada aún más intensa. Se acercó al mostrador sin decir palabra, yo fingí no estar tan alerta como estaba. Se detuvo frente a mí. —¿Puedo verEl amante de Lady Chatterley? —Está en su sitio habitual —le dije, sin mirarlo ...
... del todo—. Pero puede que haya algo distinto esta vez. Él asintió, sonrió apenas, y caminó hacia el estante. Lo seguí con la mirada, sin disimulo. Vi cómo lo tomaba, cómo lo abría, cómo encontraba la hoja doblada. La leyó ahí mismo, sin ocultarse. Con esa calma peligrosa que me ponía al borde... cuando terminó, levantó la mirada y me buscó. No dijo nada. Dejó el libro en su sitio. Volvió sobre sus pasos y, al llegar al mostrador, se inclinó ligeramente hacia mí. Su voz rozó el aire como una caricia. —Entonces empezaré por los márgenes —dijo. Y mientras lo decía, sacó algo del bolsillo interior de su chaqueta: una pequeña llave dorada, atada con un lazo rojo. La dejó suavemente sobre el mostrador, junto a un trozo de papel doblado en cuatro. Sin esperar reacción, se dio media vuelta y se marchó. La campanilla de la puerta fue el único sonido que quedó detrás de él. Esperé unos segundos antes de tocar la nota, como si el papel pudiera quemarme los dedos. Al desplegarla, encontré solo una dirección, escrita con letra firme, y una hora:“Calle Cervantes, 19. Esta noche. 22:00.” Debajo, una frase."Si te atreves… esta noche no habrá lectores. Solo páginas abiertas." Me quedé mirando la llave... brillante, tentadora. Como todo lo que viene con advertencia silenciosa. Y supe, sin dudarlo, que no iba a poder resistirme. CONTINUARÁ… Me encantaría saber qué te ha susurrado este capítulo...