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Exorcismo y lascivia en el convento (Cap IV)
Fecha: 25/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... todo su estómago, bajando hasta sus tripas, hasta llegar nuevamente a ese monte de Venus, que estaba sintiendo la contraposición de temperatura… Miriam, la inocente novicia, cerró los ojos, e involuntariamente, volvió a la escena del altar de la capilla… Y se veía ensartada por aquel gigantesco miembro, que acariciaba con ese grueso y caliente glande, toda su zona íntima, desde sus labios vaginales, hasta su vulva, finalmente, llegando a dar golpecitos en su ultrasensible clítoris. La imagen de aquel ser ensartándola violentamente, comenzó a agitar y acelerar su respiración, volviendo a sentir esas oleadas de calor que bajaban desde su vientre, hasta su candente coño… Desde su vientre, hasta sus inflamados pechos, sus areolas, completamente excitadas y sensibles, y sus pezones completamente endurecidos… Tan ensimismada estaba pensando en aquella escena, que no se dió cuenta de que había dejado el trapo en el yelmo y estaba masturbando violentamente, aquellos dilatados y anteriormente irritados labios vaginales. Porque ahora, volvían a sentirse completamente excitados… Completamente vivos… Completamente calientes… Con Mirian, aún en cuclillas, y con su sexo por encima del yelmo, se abandonó a la pasión, y, con su mano izquierda, comenzó a apretar su seno izquierdo, acariciándose con el anverso de los dedos, con sus yemas, toda la extensión de la caída de ese seno, hasta llegar y acariciar en círculos su areola 3… 4 segundos de caricias, sobre esas ...
... areolas, y sentía que su pezón izquierdo iba a estallar de placer, a continuación, lo agarró fuertemente y le soltó un pellizco tan fuerte, que buscaba de la manera más brutal, hacerse daño, castigarse por sentir esos pensamientos. Y se lo pellizco… Se retorció el pezón tanto, se lo pellizco tan fuerte, que su mano derecha, que se agitaba de derecha izquierda, sobre sus labios vaginales y sobre su clítoris, Se inundó de una serie de fortuitos y acuosos chorros de líquido, que salieron disparados de su vejiga… S enorme disparo de líquido, precedió a un intenso, frenético, violento y Ultra sensitivo orgasmo, que, con los espasmos de sus piernas, volcó el contenido del yelmo sobre ese suelo oscuro. La joven novicia, permanecía tirada en el suelo, completamente desnuda, avergonzada y llorando, entendiendo que ya no había vuelta atrás… La lujuria y la pasión habían ganado, y ya, habiendo conocido ese terrible placer terrenal, ya no podría volver a la senda de la luz divina… Había sido tocada por el pecado carnal. Después de varios segundos, Miriam, aun entre lágrimas, Se incorporó, poniéndose de rodillas, a largo su mano hacia el catre de la habitación, y, desde debajo del colchón, sacó una fusta de cuero, con Ocho Hileras de cuero Negro y grueso. Entre lágrimas, comenzó a emitir unos sonidos claros como el sol de mediodía. -Confiteor coram omnipotente Deo, et coram vobis fratribus, me multum peccasse cogitatione, verbo, opere et omissione…- En ese ...