1. La decisión de Sara, cuernos para todos


    Fecha: 25/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Sarasex, Fuente: CuentoRelatos

    ... orientación de la cama y lo que parecía ser una figura humana con los brazos abiertos. Suficiente para orientarme a oscuras.
    
    Pasé, cerré inmediatamente la puerta, respiré tan hondo que pude notar rápidamente el olor a la colonia que siempre llevaba Álvaro y que me ponía tan cachonda que tuve que comprársela a mi marido hace años.
    
    Pero no estaba para calentones, solo quería terminar lo antes posible.
    
    Avancé despacito hasta notar el borde de la cama con las piernas, alargué una mano para tocar la cama y enseguida noté una de las piernas desnudas de Álvaro, lo cual me puso aún más nerviosa.
    
    No veía absolutamente nada, no sé si había sido buena idea estar a oscuras pero era la única forma de no pasar vergüenza y asegurarme no ser descubierta. Respiré hondo, me senté junto a la pierna de Álvaro y con cierta indecisión alargué mi mano haciendo un círculo esperando alcanzar su pene.
    
    De manera casual, rocé levemente su glande lo que hizo soltar un fuerte gemido a Álvaro que me hizo quedar petrificada. Como pude traté de volver lentamente atrás, localicé su miembro y… joder, ¡vaya bestialidad! Mi mano se notaba ridícula, sin duda tenía la fama bien ganada.
    
    -Vamos cariño, no puedo aguantar, llevas mucho sin hacer esto. Haz que me corra.
    
    -Instintivamente alargué mi otra mano hasta donde habían salido esas palabras y coloqué mis dedos en sus labios pidiendo silencio a la par que soltaba la polla de la otra mano.
    
    -Vale, vale , ya no abro más la boca.
    
    Volví a ...
    ... sujetar con firmeza su tremenda polla y comencé a mover mi mano tal y como acostumbraba a hacerlo con mi marido, pero los movimientos de subir y bajar tenían mucho más recorrido.
    
    -Ahhh, qué bueno, mejor que nunca cariño, lo haces mejor que nunca.
    
    Lejos de molestarme las palabras de Álvaro me dieron seguridad y comencé a aumentar el ritmo.
    
    Álvaro se retorcía del gusto haciendo sonar las esposas una y otra vez contra los barrotes de la cama.
    
    Instintivamente, al notar la sequedad, llevé mi mano a la boca para coger saliva y lubricar el pene antes de continuar masturbando a Álvaro.
    
    No sé si fue el olor de la colonia mezclado con cierto aroma a hombre o el sabor a miembro viril que se quedó en mi boca al chupar mis dedos, o notar el enorme tamaño de lo que tenía entre manos, por primera vez comencé a sentir un tremendo subidón. Tanto que comencé a aumentar el ritmo de mi mano justo cuando acomodaba el cuerpo acercándome a la cintura de Álvaro quedando inclinada hacia adelante cuando…
    
    -Vamos cariño, sé que no me dejabas hablar, pero es que, joder, me la estás haciendo como nunca, parece otra mano, déjame que juegue como siempre, llevo mucho sin jugar, no te importa ¿verdad?
    
    Yo no sabía qué hacer o decir, no sabía a qué se refería, pero mi silencio pareció darle permiso para proseguir.
    
    -Gracias cariño, sabes quien me gusta pensar que me está haciendo la paja, lo sabes como yo, eh. Vamos, venga sigue, no sabía que hacías las pajas tan ricas Bámbola, vamos Sarita ...
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