-
Impulso hacia la lujuria - La secuela
Fecha: 26/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: WithoutShame, Fuente: TodoRelatos
... durante todo el acto me imaginé que era él quien me poseía. Mi joven feligresa se estaba aplicando con muchísima devoción a su tarea, se estaba introduciendo todo mi miembro en su boca sin la más mínima dificultad, había conseguido que me dejara arrastrar por la lujuria sin remedio. - La siguiente vez que vino el jardinero me quedé observándole desde una ventana, no podía apartar la vista de su cuerpo mientras trabajaba. De nuevo le llevé agua y le comenté las nuevas plantas que había pensado. Se volvió a agachar para mostrarme como les daría el sol a las plantas, está vez intenté no darle una buena vista de mi escote, así que me puse en cuclillas pero creo que fue peor. Le vi dirigir discretas miradas a mí entrepierna, mi falda se había subido y seguramente me estaría viendo las bragas, además ese día me había puesto unas bastante pequeñas y provocativas. Rápidamente su miembro creció atrayendo toda mi atención, desde luego lo tiene mucho mayor que mi marido y me entraron muchísimas ganas de verlo y tocarlo. No pude evitar imaginarme a esa mujer tan recatada, y que tan bien se conserva, en cuclillas, con las piernas abiertas y una ropa interior sugerente. Sentí como palpitaba mi miembro en la boca de mi joven feligresa al dejar volar mi imaginación, ella me miró a los ojos con cara de complicidad mientras succionaba mi glande. Aquello era irresistible. - Tuve un momento de cordura y me incorporé diciéndole que volvería a pensar en como distribuir las plantas ...
... teniendo en cuenta también la orientación y la necesidad de luz de cada planta. Esta vez no pude esperar a mí marido y en cuanto se fue el jardinero comencé a tocarme imaginando que se había atrevido a poner sus fuertes manos sobre mis muslos, deslizandolas hasta llevarlas a mí sexo mientras subía mi falda y yo me dejaba hacer. No paré hasta alcanzar el orgasmo imaginando que era él quien introducía sus gruesos dedos en mi sexo, en vez de tener que hacerlo yo misma. Me era difícil imaginar a una mujer tan digna, elegante y correcta haciendo eso, pero me excitaba terriblemente solo de pensarlo. -Esta misma mañana cuando vino a trabajar volví a hablar con él para explicarle como había planeado el jardín. Puede ser que me agacharse más de lo necesario para mostraselo y que abriera un poco más de la cuenta las piernas cuando me ponía en cuclillas, con cualquier excusa, mientras se lo explicaba, pero es que me excite muchísimo viendo como me devoraba con la mirada mientras su miembro palpitaba dentro de los pantalones. Está vez no he podido ni esperarme a que se fuera y he metido la mano en mis bragas para introducirme varios dedos en la vagina mientras miraba como trabajaba desde mi ventana, me imaginaba como sería estar entre sus fuertes brazos sintiendo como entraba y salía de mi interior. Desde su posición él solo podía verme por encima de la tripa, aunque me ha lanzado más de una mirada al tiempo que yo me estaba tocando, creo que no se ha dado cuenta de lo que estaba ...