1. MI PRIMA MARY, ESPECIAL


    Fecha: 27/02/2026, Categorías: Incesto Autor: loverbks, Fuente: SexoSinTabues30

    ... de inmediato. No quiero que acabe muy rápido, pensé, pero me ganaba el sabor de la cogida en cinco minutos le daba de una forma que ella se arqueaba cada vez más y un fuerte chasquido de cuerpos chocando resonaba en toda la casa; a momentos sentía preocupación de alguien fuera a escuchar desde fuera, pero estaba ya descontroladamente caliente. Sin embargo, era tan fuerte el ritmo de mete y saca, y lo hacia a todo lo largo de mi pene, que por su movimiento de pronto me salí y le tallé sus nalgas en toda su rajada y mi glande quedó encima de su culito. Fue ahí donde tuve una idea. Se lo metí nuevamente, pero le embestí más lentamente, esos sí, con salida de glande y empujando firme hasta el fondo al entrar. Al hacerlo, jugaba con sus nalgas y las abrí discretamente; le masajeaba, le daba nalgadas suavemente, y sobre todo al masajearle pasaba cerca de su centro mis dedos pulgares. Reparé en que en la esquina de la cama había quedado el gel lubricante y lo tomé: Mientras le penetraba dejé caer su gran chorro sobre su culito; ella no se dio cuenta y siguió gimiendo y gozando. Entonces, manos a la obra; metía y sacaba todo mi pene, y ya acomodado todo su culo apuntando bien hacia atrás, no fue difícil sacar mi miembro y dirigirlo firme pero suave hasta su colita, que inundada de gel no mostró mucha resistencia, además de que su cuerpo no lo esperaba. Entró solo el glande, y rápidamente me estranguló su reflejo al asustarse. Gritó y quiso sacarlo. Espera, le dije, me lastimas. ...
    ... Disculpa, no me di cuenta, le dije. Siento rico, me dijo, pero me duele. Espera un poquito, no te lo puedo sacar, le dije, mintiendo descaradamente. Le abría sus nalgas con las manos y le masajeaba, no me movía yo, pero discretamente la jalaba hacia mí, despacio. Dejé caer otro gran chorro de gel sobre ella y sobre el tronco de mi pene. Relájate, le decía al tiempo que le sobaba. AAAhh, aaahhh! Gemía entre dolor y gozo. Me comencé a mover muy despacito, adentro, afuera, una pulgada y para atrás. Le seguía sobando y abriendo sus nalgas. Le metí medio pene, y comencé un mete y saca, casi sin moverlo, solo haciendo un leve movimiento de cadera. Vi en ese momento como mordía la sábana hecha bola y como se aferraba a ella. Me movi un ratito más, y ella gemía con dolor, pero extasiada, veía su cara. Te la saco ya? Le pregunté con curiosidad. Ya puedes sacarla? Me preguntó. Si, le dije. Te la saco ya? Mmmmm, respondió, es que me duele, pero me gusta. Seguí un ratito, pero vi que lloraba. Por primera vez sentí remordimiento de lo que hacía. Se la saqué y quedé desconcertado, sin saber que hacer. Ella se giró y sonrió. Ya me cansé, me puedo dar vuelta? Preguntó, Y sin decir más, se giró e inmediatamente abrió las piernas completamente. Su sexo estaba palpitante; sus labios abiertos y escurriendo miel. Andale pues, síguele! Dijo en tono suplicante. Todo la confusión de hacía un momento desapareció por completo. Me tiré de nuevo sobre su clítoris a chuparlo y lamerlo como loco, hasta que ...