1. Mi marido, yo y cuatro más


    Fecha: 03/03/2026, Categorías: Bisexuales Autor: RoF, Fuente: CuentoRelatos

    ... nuestros vecinos.
    
    Los dos jóvenes no desaprovecharon la ocasión, me tocaban el culo y las tetas, en algún momento, se bajó el fino tirante de mi blusa dejando a la vista casi la totalidad de mi seno.
    
    Mario hablaba con mi marido mirándome a mí.
    
    Mario: Manuel espero que no te ofendas, pero tienes una mujer muy sexy.
    
    Manuel: Mario no me ofendo, al contrario, es un cumplido.
    
    Mario: ¡ha!, si tuviera unos años menos estaría con el grupo moviéndome.
    
    Manuel: No te prives, a mi mujer le encantara, le gusta bailar con los amigos, aunque sea solo un ratito.
    
    Mario se levantó se puso a mi lado, se movía sin seguir el ritmo, sus manos fueron directas a mi culo y mis tetas, acerco su boca a mi oído.
    
    Mario: Elvira, salgamos un rato fuera, me has excitado, quiero saborear tu culo y tus pechos, nos lo pasaremos bien.
    
    Elvira: Si hubiera querido salir tendrías el número tres, Antonio y Juan también me lo han propuesto, pero una cosa es bailar y la otra es la otra.
    
    Así paso la velada, cuando ellos se fueron, todavía nos quedamos un poco mas, me senté al lado de mi marido para comentarle que los tres se habían insinuado conmigo.
    
    Manuel: Quizás hoy hubiera sido un buen día para llevar a término nuestra fantasía.
    
    Elvira: No sé, no estoy muy convencida, solo se insinuaban conmigo, tu, era como si no existieras.
    
    Manuel: No estoy tan convencido, mientras tú bailabas con los tres, Julio intentaba ser muy amable conmigo, cuando me hablaba me miraba los labios, pero ...
    ... es mera suposición.
    
    El cielo estaba despejado, la noche era muy clara, las estrellas iluminaban tenuemente, junto con la luna los senderos, antes de irnos, paseamos un poco, comentando nuestra fantasía, en tres ocasiones habíamos dado un paso, dos de ellas, al llegar delante del local, nos faltaba un poco de valor para entrar, la última logramos pasar la puerta, estuvimos hablando con la relaciones públicas que nos explicó las normas que regían, si decidíamos continuar, me refiero a un local liberal.
    
    Mi marido estaba muy nervioso, toda la noche yo en medio de los tres, tocándome, pero lo que mas excitación le dio fue la idea de que Julio intentase ligar con él.
    
    Llegamos al garaje, todas las plazas estaban llenas, menos la nuestra, quería decir esto que no faltaba nadie, al bajar del coche nos rodearon nuestros vecinos.
    
    Mario: Solo faltabais vosotros, esto significa que no vendrá nadie, durante todo el día nos has estado provocando, estamos muy calientes, te deseamos, queremos follarte ahora y aquí mismo no aguantamos mas.
    
    Mi marido salto sobre él, dos de ellos lo sujetaron y ataron en la columna de la estructura del edificio, amordazándole, otro me sujeto a mi por detrás, yo chillaba pidiendo ayuda.
    
    Mario: Es inútil que os resistáis, nadie puede oíros, el local esta insonorizado, no vendrá nadie, si colaboráis, no pasara nada, sino, puedo ponerme nervioso y si mañana queréis denunciaros, no se quien se creerán vuestra versión, después de que nos han visto en ...