1. Mírame


    Fecha: 03/03/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: bargan, Fuente: CuentoRelatos

    Lidia continuaba acariciando los penes de sus dos amantes mientras observaba cómo el semen de ambos se mezclaba entre sus pechos y resbalaba por el canalillo camino de su ombligo. Todo le pareció un sueño, se sentía plenamente satisfecha, y a la vez cierto remordimiento asomaba a sus pensamientos. Tenía en sus manos el sexo de otro hombre además del de su esposo, lo masturbaba ligeramente, amasaba sus testículos. Entonces Jorge acercó su cara y le susurró en el oído que necesitaba ir al baño, levantándose de la cama a continuación y dejándolos solos. Lidia dirigió su mirada hacia David sin soltar el falo de su amante, y éste la sonrió pícaramente mientras con su mano izquierda recogía una gota de la mezcla de ambos espermas acercándoselo a Lidia, que aceptó el regalo y sacó ligeramente la lengua, lamiendo el néctar que se le ofrecía, dejando un hilillo entre el dedo de David y su boca. Semejante visión excitó tanto al monitor que aunque había eyaculado hace escasos minutos, su pene comenzó a despertar de nuevo.
    
    Ella se percató al momento, pero de pronto se acordó: ¿y Jorge? Se había olvidado de su marido, y dirigió su mirada hacia la puerta del dormitorio. Allí estaba él, contemplando la escena entre divertido y excitado, sonriendo sin acabar de creer lo que estaba sucediendo: Lidia, la reticente y recatada Lidia había pedido, casi suplicado, que la follaran dos hombres a la vez, y ahora estaba en el lecho acariciando el sexo de otro macho. Ella sintió entonces una ...
    ... extraña mezcla de sensaciones; por un lado vergüenza y culpabilidad: estaba masturbando el pene de otro hombre en presencia de su marido mientras degustaba el sabor del semen de ambos aun en su boca; por otro, excitación: sorprendentemente, el hecho de ver cómo su marido la contemplaba desde el otro extremo de la habitación le producía un estremecimiento tal que su sexo se humedeció inmediatamente más aun de lo que ya estaba. Sostuvo la mirada de su esposo mientras se giraba hacia David, cambiando la mano con la que acariciaba el pene y los testículos de su amante. La sonrisa dibujada en la cara de Jorge la animó a continuar con sus caricias, subiendo por el marcado abdomen de David, deteniéndose con delectación en sus músculos, subiendo a los pectorales, bajando de nuevo a los abdominales y de nuevo hasta el sexo, todo ello sin pausa y con inequívoca lujuria. David tomó entonces la iniciativa, y respondió a las caricias de la mujer dirigiendo su mano derecha hacia la cadera de Lidia, atrayéndola hacia él para aumentar el contacto de ambos cuerpos, buscando con sus labios los de su amante, que respondió con deseo al beso del monitor. Mientras las bocas de ambos se unían, Lidia continuaba con su baile de caricias entre el pene y los testículos, para abandonarlos por unos momentos y acariciar el torso y abdomen, y luego retornar una vez más al centro del placer de su amante. A cada minuto, buscaba con la mirada los ojos de Jorge, y de nuevo, sentirse observada por su marido mientras ...
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