1. Mírame


    Fecha: 03/03/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: bargan, Fuente: CuentoRelatos

    ... pecho de Lidia desde atrás, cómo besaba su cuello y dibujaba la cadera de la mujer con sus caricias, cómo el pene aparecía y desaparecía con rapidez, cómo ella cerraba los ojos mientras empujaba su culo contra la pelvis del monitor…
    
    –“Ven”– La voz ronca de Lidia lo despertó de la ensoñación en la que se encontraba, y se acercó a la pareja despacio. Ella se colocó ligeramente sobre David, siempre de espaldas a él, invitando a su marido a que entrara también en ella. Jorge se acercó a ambos y dirigió su pene hacia el sexo de Lidia, invadido aun por el de David que parecía ocuparlo en su totalidad. Pero la mujer, tomándolo con su mano, lo empujó hacia sí, entrando con cierta facilidad, ya dilatado por la doble penetración anterior. Cuando de nuevo de sintió plena, llena, soltó un largo suspiro, y mientras agarraba el culo de su marido empujándolo con fuerza, les ordenó: –“moveos”–. Y los dos machos coordinaron sus movimientos cuan baile sincronizado: cuando uno entraba, el otro salía, y así sucesivamente penetraban a la mujer que gemía extasiada.
    
    Jorge acercó su boca al oído de Lidia, susurrándole:
    
    –“me ha encantado verte follar”– le dijo al borde del orgasmo.
    
    –“lo sé”– acertó a responder ella. –“¿Quieres ver más?– le preguntó, adivinando sus deseos.
    
    –“¡¡¡me corroooo!!!” – aulló Jorge sin poder contenerse, eyaculando en la vagina de su mujer con fuertes espasmos y de forma abundante. La excitación que le produjo ver a Lidia con David le impidió aguantar más, y se ...
    ... apartó a un lado exhausto. Inmediatamente, Lidia se incorporó, y David salió de ella. Se acercó a su marido y lo besó tiernamente.
    
    – “¿Te importa que sigamos nosotros, cariño?” – preguntó.
    
    – “¡Claro que no!” – respondió Jorge, alentando a su mujer a que continuara su sesión de sexo sin él. La idea de ver a Lidia follando de nuevo con David le resultaba muy morbosa, y tenía una posición privilegiada para hacerlo.
    
    Ella cambió su posición, tumbándose de espaldas, y David aceptó inmediatamente la invitación colocándose encima. Acogió al monitor entre sus piernas, abrazándolo con ellas para facilitar una penetración más profunda, acompasando las embestidas con sus manos apoyadas en el definido culo de su amante. Ahora Jorge, tumbado de lado junto a Lidia apoyado en el codo, contemplaba cómo David prácticamente ocultaba a su mujer, de la que sólo veía sus piernas y brazos alrededor del sudoroso y musculoso cuerpo del monitor, que incansablemente continuaba embistiéndola.
    
    –“Dame la mano”– acertó a decir Lidia entre gemidos, reclamando el contacto con su marido, separando su mano izquierda del glúteo de David y agarrando la de Jorge con fuerza mientras era follada incansablemente por su amante.
    
    –“Jorge, me gusta que me mires mientras me folla, ¿lo ves bien?”– le habló Lidia entrecortadamente.
    
    – “¡Muy bien, y me encanta! – respondió, asombrado de ver su pene despertar una vez más ante tal visión. No pudo evitar acariciarse con su otra mano al contemplar a la pareja ...
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