1. Betty, mi suegro me llena.


    Fecha: 09/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: ElMacho, Fuente: SexoSinTabues30

    ... de la habitación, no podía ver más, no podía escuchar más de aquello.
    
    Ya no importaba la cena, ya no importaba la vida que tenían. Memo se sentó en la cocina, con la espalda apoyada en la pared fría, la mirada fija en la nada. Betty y Guillermo continuaron su escena de porno casero sin inmutarse.
    
    Memo se sentía despojado de su virilidad, de su identidad. Betty, la que supuestamente lo amaba, la que le decía cada noche que era el mejor, se corría con la polla de su papá.
    
    -Cuando termine voy a servirte de cenar- grito Betty, entre gemidos y jadeos. Mientras Memo seguia sin quitar la mirada del sucio suelo de la cocina.
    
    Media hora más tarde, Betty entro a la cocina, aun desnuda y con semen escurriendo por sus enormes nalgas y sus piernas, le sirvio de cenar a Memo, le dio un beso de piquito y le dijo «si necesitas algo mas me avisas, tu papa se tomo varias pastillas de viagra y creo que me va a dar toda la noche».
    
    Memo, aun aturdido, levanto la mirada a su esposa, que caminaba con la naturalidad de alguien que no acaba de ser infiel, y le respondió «¿Que carajos, Betty? No puedo creer que me estes haciendo esto».
    
    Ella se rió y se sentó en la silla con un estruendo, «¿Por qué te pones así, Memo? Tu sabes que tu verga es chica y yo soy una chica que le gusta que la follen duro. Tu papa me da lo que tu no me puedes dar».
    
    Memo, ya sin nada que perder, le dijo «¿Y qué quieres que haga ahora?¿Vamos a fingir que no paso nada y que mi propio padre es el amante de mi ...
    ... esposa?.
    
    Betty, con la boca olorosa a verga y semen, respondió «¿Por qué te pones dramatico? Tu papa sabe follar y yo se lo agradezco, ademas, si no te importa, me gustaria que no me amargues la velada».
    
    Guillermo entra a la cocina, toma a Betty del brazo, «¿Con tu permiso hijo, el viagra ya esta haciendo efecto y necesito el culo de tu londa esposa?»
    
    Betty le guiño un ojo a su esposo, «Tú sigue cenando cariño, esta va a ser una noche fabulosa», y salieron ambos a la sala de nuevo.
    
    Momentos despues el desconsolado hombre comenzo a escuchar de nuevo el coro de gemidos y jadeos de su esposa y el golpeteo de su padre con las enormes nalgas de Betty.
    
    «Oh si, que rica vergota tiene suegro» las palabras jadeantes de betty se escuchaban hasta la cocina.
    
    Memo, desconsolado y lleno de rabia, comía su cena en silencio. El sabor de la comida se le hacía ajeno, sus ojos no veían nada en el plato. «¿Por qué me hiciste eso, Betty?», se repetía en la mente, «¿Por qué?»
    
    Mientas, Betty y Guillermo seguian follando como locos en la sala con la pasion desbordaba en cada movimiento. Guillermo tenia a Betty en cuatro patas, y la penetraba por el culo, la vieja verga se movía adentro y afuera del ojete estirado de su nuera, que gemia de placer.
    
    Memo subio a su habitación para intentar dormir, con la esperanza de que al despertar nada de esto hubiera pasado de verdad, pero el ruido del sexo en la sala se escuchaba hasta arriba, taladrando la mente de Memo.
    
    Por la mañana, ...