1. Sexo en el jacuzzi


    Fecha: 10/03/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: classiccc, Fuente: CuentoRelatos

    Hola a todos, aquí estoy para contaros otra nueva aventura de hace poco más de una semana.
    
    Era un sábado de finales de julio. Se suponía que mis padres se habían ido a la playa y no volvían hasta el domingo, así que quise invitar a mi novia a casa para darnos un baño en el jacuzzi de casa.
    
    Preparamos el baño, echamos nuestras sales aromáticas, todo iba bien. Nos desnudamos y empezamos a meternos en la bañera.
    
    -¿Seguro que no vendrá nadie? -me preguntó mi novia.
    
    -Espero que no, pero mejor que nos demos sólo un baño rápido porque mi hermana puede volver en cualquier momento -le contesté, con un poco de miedo por la sospecha de ser cazados, aunque me daba mucho morbo.
    
    Nos metimos, yo primero bocarriba y ella de espaldas a mí, también bocarriba, cogiéndola de la cintura, ya que era la forma más sencilla para que pudiéramos entrar ambos.
    
    Le dimos al botón que hace que salgan burbujas y estábamos muy relajados, así estuvimos un largo rato.
    
    Evidentemente, mi polla rozaba con su espalda y uno no es de piedra, con lo que en todo momento estaba empalmado, aunque tranquilo. Ella, claro estaba, se dio cuenta.
    
    -Mmmm, esto que da en mi espalda es tu polla, ¿verdad?
    
    -Si, claro.
    
    Yo juntaba sus pechos y los acariciaba, la cosa se estaba desviando.
    
    Para intentar tranquilizar la situación me levanté y me senté en una especie de asiento dentro de la bañera, pero si quería tranquilizar la cosa no era una buena manera, ya que estaba empalmado y mirando hacia ...
    ... ella, con la polla justo enfrente suya.
    
    -Guarro, ¿no quieres que hagamos nada y me pones la polla enfrente? -me dijo, acariciándome la polla y los huevos.
    
    Se acercó y empezó a lamerla despacito. Primero solo el capullo, hasta que empezó a meterse toda la polla y hacía el movimiento atrás y adelante.
    
    -Mmmm, que rica.
    
    En ese momento ella estaba en una posición cómoda y yo también, así que con la mano izquierda empecé a hacerle circulitos en el clítoris como a ellas les gusta, y con la derecha le acariciaba la teta como si la estuviera amasando.
    
    -Mmm… me encanta -ella no paraba de gemir.
    
    -Ohhh… sigue -yo tampoco paraba.
    
    Yo veía todo lo que hacía, se metía el capullo dentro y empezaba a pajearla, o sacaba la lengua y se ponía el capullo en la lengua, como esperando leche, a la vez que la pajeaba. Eso me pone muy malo, y me estaba indicando que quería corrida en su boca, y no faltaba mucho.
    
    -Mmmm, ¿me vas a bañar con tu leche?
    
    -Ohhh… sigue, que guarra eres.
    
    Cada vez le metía más caña, ella sabía muy bien cómo hacerlo y cuándo tenía que pisar el acelerador. Yo me agachaba e intentaba comer de sus grandes pezones (¡grandísimos!), que estaban totalmente erectos.
    
    De pronto se oyó como alguien abriendo la puerta. El piso es chico y se oye perfectamente, alguien había entrado.
    
    Ella me miró sin sacar la polla de la boca y yo le dije que siguiera.
    
    -Sigue, sigue, no pares ahora, solo tenemos que estar callados.
    
    El agua seguía haciendo ruido, así que ...
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