1. Mi maestro de matemáticas


    Fecha: 29/03/2026, Categorías: Hetero Sexo con Maduras Autor: Teseo68, Fuente: SexoSinTabues30

    ... pellizcaba mientras su boca hacia su trabajo con mi vagina; metió su lengua chupando desde dentro, después masturbaba mi clítoris con pequeños y rápidos lengüetazos. Yo sólo podía gemir y jadear, abriendo mis piernas. Yo había perdido la cabeza; lo tomé del cabello y lo empujé hacia mi vagina, mis caderas se movían con desesperación, restregándome contra su boca buscando terminar. Todo mi cuerpo comenzó a temblar, yo gritaba y gemía; le grité que estaba a punto de venirme, que se quitara; él lo hizo más rápido, diciéndome que me dejara ir; todo mi cuerpo se tenso, me convulsionaba frenéticamente, mi mente se nubló; estaba teniendo el orgasmo más intenso de mi vida; mis dedos no habían logrado lo que él logró con su lengua; y seguía, haciendo más prolongado el orgasmo. Podía yo sentir cómo manaba líquido de mi y el lo comía con avidez. Me excitaba verlo mamar mi jugo.
    
    Caí exhausta; él se levantó y se quitó la ropa; su verga estaba como piedra, la cabeza estaba muy rosa y gotas transparentes salían de la punta. Se hincó y me jaló al borde del sofa; acercó su verga a mi entrada, acariciandola de arriba hacia abajo, esparciendo mi líquido sobre la cabeza y untando el suyo en mi entrada. Abrió mis labios vaginales y enfiló su falo para invadirme; estaba yo dilatada y aún así, podía sentir que le costaba trabajo entrar. Empujaba lentamente, disfrutando la primera invasión. Sentí que su cabeza tocó algo dentro de mí; le dije que estaba hasta el fondo, que no podía entrar más; ...
    ... pude ver que aún faltaba más de la mitad del falo. Si decir palabra, siguió empujando; algo dentro de mi se iba abriendo poco a poco, dolía, pero era tolerable; hasta que cedió por completo y permitió que la verga siguiera entrando. Vi su rostro enrojecido por el esfuerzo y el placer. Sus testículos chocaron con mis nalgas, sentía que me partía en 2. Yo jadeaba, gemía, pujaba, sintiendo esa barra de carne gruesa y caliente, invadiéndome las entrañas ; él bufaba mientras me penetraba, veía el placer en su cara. Al estar todo adentro, se quedó quieto disfrutando de mi cuerpo; yo pujaba, provocando la contracción de mi vagina que le producía aún más placer. Se movió en círculos haciendo más espacio; le dije que ya no se podía hacer más grande. Empezó a retroceder, sentí un hueco enorme mientras lo sacaba lentamente; cuando tenía la mitad de su falo fuera de mi, lo volvió a meter; ese bombeo me provocaba un pequeño ardor por dentro. Uso su dedo pulgar para presionar mi clítoris hacia su verga mientras bombeaba; la sensación era indescriptible; no me importó el ardor, quería que siguiera haciéndolo. Lo veía sudar copiosamente, evitando eyacular. Me decía que apretaba delicioso, que quería hacerme terminar otra vez. Se agachó y empezó a mamar mi pezón. Mi cabeza daba vueltas, estaba extasiada de placer; tuve otro orgasmo muy intenso, ahora con mi vagina totalmente ocupada por un falo. Voltee a ver su rostro y estaba muy rojo; me dijo que se estaba viniendo, puso los ojos en blanco, se ...