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Quería un trío, terminó siendo cornudo
Fecha: 31/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: MisterWolf, Fuente: CuentoRelatos
Esta es la historia de Matías y Valeria. Una joven pareja, él 28 y ella 22 años. Se mudaron a vivir juntos hacía un par de meses, eran activos sexualmente y aunque no era explosivo, cada encuentro cumplía. Al menos para sacarse algunas ganas, nada más. En busca de avivar más la llama, Matías propuso un trío. Pero quería que sea una chica más, Valeria y él. Su novia por supuesto se negó, ella estaba dentro de todo conforme con su moderada y para nada excepcional calidad íntima. Pero él insistió, hasta el punto de llegar a un “acuerdo” que consistía en que primero tendría un trío con un chico y luego con una chica. La idea tampoco agradó demasiado a Valeria; de vuelta, a ella no le importaba agregar algo a sus encuentros entre sábanas. Sin embargo, más por la insistencia de su novio que por convicción, la chica terminó aceptando. El primer paso fue crearse un perfil en una app de citas. Como nombre utilizaron sus iniciales (myv) y un par de fotos de ambos, sin que se les vea el rostro; con poca ropa frente a un espejo, juntos. Matías era un chico no muy alto, apenas llegaba al 1.70 m; Valeria por su parte medía 1.65. Y eran de esas típicas parejas que cuando ves a ella y lo ves a él, pensas en que el chico debe ser muy gracioso para haberse levantado a una mina como ella. Él no era precisamente feo, pero entre que la estatura no lo ayudaba, era muy flaco y aparte en los pantalones solo guardaba una pistolita que en los mejores días llegaba a los 12 cm; uno diría ...
... que era muy afortunado de haberse encontrado a Valeria. Ella era todo lo contrario. Su baja estatura la compensaba con un cuerpo tremendo. 85-62-94 de medidas. Rubia, piel clara, ojos verdes y una sonrisa cautivadora. Eso sí, de personalidad reservada. Teniendo todos esos atributos, nunca fue la chica más popular en ningún lado, ni la más extrovertida. Quizás por eso se conformó con el insulso de Matías. Tras varios días buscando candidatos para la primera fase, un día apreció uno que llenaba las expectativas. En la foto no se lo veía muy bien, pero a Matías le cayó bien cuando hablaron por el chat de la app, luego de hacer “match”. El chico se veía normal, al menos en la única foto que tenía en su perfil. No precisamente con el rostro de un actor de cine, simplemente con cara de buen tipo. Su nombre era Sandro, 31 años y según había contado a Matías, con “ganas de experimentar cosas nuevas”. El pobre Matías no se esperaba lo que se venía. Luego de intercambiar números de teléfono, mensajes y la ubicación del departamento donde vivía la pareja; llegó el día. Era un sábado por la tarde, más o menos las 17:00 h. Estaba nublado, fresco. El ambiente era ligero, sin mucho ruido. Sandro avisó por mensaje a Matías que ya había llegado a la ubicación. Subió al piso 6 y tocó la puerta del departamento 14. El chico abrió y lo dejó pasar. El lugar se veía acogedor, un monoambiente bien iluminado y decorado. Vio a la chica sentada en el sofá, la saludó con un beso en el ...