-
Quería un trío, terminó siendo cornudo
Fecha: 31/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: MisterWolf, Fuente: CuentoRelatos
... por favor. Amor, perdón, sumate cuando puedas que esto es para los dos, ¿te acordas?” Decía Valeria, intentando lograr que su ya devastado novio vuelva del abismo en el que él mismo se había metido. Sandro la puso en cuatro, se preparó para penetrarla. Matías rompió el silencio: –”Ey flaco, ¿qué haces? Ponete un forro hijo de puta. Y vos, ¿por qué no le decis que se cuide?”. Reclamó a ambos. Valeria se acercó a la cómoda a un costado de la cama y sacó uno de los condones que usaba con Matías. Le quitó el envoltorio y procedió a intentar colocárselo a Sandro. Y fue eso, nada más que un intento. Logró muy apenas hacer que ingrese la cabeza, Sandro sintió como le apretaba demasiado pero no se quejó. Cuando Valeria intentó desenrollar el forro para cubrir toda la superficie, este se rompió. Sandro y Valeria no pudieron evitar reírse, Matías por el contrario no podía creer lo que veía. Era como una pesadilla. –”Amor, perdoname pero -dijo y luego levantó el condón destruido para que lo pueda ver- no sé cómo podemos hacer esto, en serio no pensé que…” La frase quedó hasta ahí, porque Sandro no quería esperar. La puso en cuatro y antes que nadie reaccione, dijo mirando a Matías: –”Loco, jodete. Tu mina quiere pija.” Y procedió a penetrarla –”Ayyy hijo de putaaa diosss”. Valeria gritaba mientras se aferraba a las sábanas, cerraba los ojos y empezaba a sentir como la enorme pija de Sandro penetraba su concha húmeda y apretada. Matías no podía creer lo que ...
... ocurría: el amor de su vida, en su casa y con un tipo que él mismo eligió; se estaba dejando coger sin forro. –”Valeria cuantas veces te pedí cogerte a pelo y no me dejabas, hija de puta”. –”Ay amor, perdo… Ahhh dios es demasiado grande. Aghhh. Gordo, perdó… Ohhh. Es que es distinto esto, estamos jugand… Ahhh la puta madre”. Mientras ella intentaba explicarse con Matías, Sandro no perdía tiempo y la penetró hasta que se la metió hasta el fondo. –”Hijo de puta ahhh la puta madre ahhg ay ay ay boludo la siento en el útero carajo”. Exclamaba, mientras Sandro aumentaba la fuerza y velocidad de sus embestidas, a medida que las paredes de su vagina iban cediendo. Ella en cuatro, recibiendo verga fuerte mientras era nalgueada y estirada del pelo; Matías sentado en el sofá, miraba a ratos con rabia y frustración, luego apartaba la vista. No entendía la mezcla de sentimientos por dentro. –”¿Te gusta así, putita? ¿Te gusta que le coja frente al cornudo de tu novio?”. Decía Sandro mientras la hacía suya. ‐”AY papi me encanta, cogeme toda”. Respondía ella, entregada. “Plaf, plaf, plaf”. El sonido de las embestidas retumbaba en el departamento. Matías trataba de ya no mirar, de evitar prestarle atención a la escena. Pero era difícil, estaba ahí al lado. Sentía el impulso de huir pero a la vez no podía. Estaba preso en una pesadilla que parecía no terminar. “Ahhgh ahhh ayyy estoy acabando por favor cogeme fuerte”, se escuchaba mientras Sandro la detonaba, ...