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Un rapidín en el estacionamiento con Hugo
Fecha: 02/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: AnaOG1984, Fuente: CuentoRelatos
... para a menos que le cuente cómo me cogen. Hugo: ¿No mames, en serio? –asentí-. Yo: Me pide que le cuente cogidas que me han dado –empecé a montarlo moviéndome en círculos y de atrás hacia delante-. Hugo: ¿Y ya le contaste que te cojo, putita? Yo: Le conté la primera vez que me cogiste y las veces que te la he mamado. Hugo: ¿Y se le pone dura? Yo: Mucho; y yo me caliento recordando… mucho. Hugo: ¿Le vas a contar esta? –asentí. Yo: Sí; le voy a contar lo dura que se te pone y lo rico que me das verga –me bajó el blusón descubriéndome los hombros y las tetas; le acerqué las tetas a la cara mientras él me agarraba fuerte las nalgas-. Hugo: ¿Y no tiene ganas de ver cómo te cogen, Ana? Yo: Sí; ya me dijo que quiere verme coger con alguien –no teníamos mucho tiempo, así que empecé a apretarle la verga con mi panochita-. Hugo: Canija, me encanta que me la aprietes. Yo: Ah, ¿sí? Y a mí que me comas las tetas mientras me la metes –le puse mis tetas en la cara para que me las comiera-. Hugo: me enloquecen tus tetas, Ana… Yo: Son tuyas, papito. Hugo: pues cuando quieras te doy verga frente a Bernie, putita; que vea cómo se debe atender a una zorrita como tú, Ana. Yo: ¿En serio me cogerías frente a Bernardo? ¿Se te antoja? –aceleré mis movimientos para que se viniera-. Hugo: Agüevo que sí, putita; que el cornudo vea lo que es atenderte como la puta golosa que eres, Ana. ¿Y le cuenta que se las das a los jefes? –asentí- que se las mamas ...
... en su oficina, putita? –asentí de nuevo- ¿y se la jala cuando le cuentas? Yo: Yo se la jalo… me voy a venir, Hugo… vente tú también, quiero tus mecos. Hugo: Vente, putita, vente culona, ándale –me dio una nalgada-. Yo: Vente ti también, Hugo. Hugo: No, quiere venirme viendo tu culote, Ana –segundo después tuve mi orgasmo-. Yo: ay, me vengo, Hugo, me vengo… puta madre, ¡qué rico! ¡Ay, cabrón! Hugo: ¿Rico, putita? Yo: Ay, delicioso, no manches, cómo me hacía falta que me la metieran rico. Hugo: Ahora móntame de espaldas, culona –me acomodé como me dijo, entre los asiento de enfrente para poderme inclinar más y me viera mejor las nalgas- puta madre, qué culazo tienes, Ana. Yo: ¿Así se te antojaba? Hugo: Un chingo; todos los días antojas tu culo y tus tetas, canija –empecé a darme sentones en su verga-. Yo: Qué bueno que se te antoje, Hugo. Hugo: De madres, Ana –me dio una nalgada-. Yo: Y por qué a veces eres malo conmigo, ¿eh? Hugo: Para que no sospechen que cogemos, putita. Yo: Sobre todo tu novia, ¿verdad? Hugo: Agüevo, putita, sobre todo ella y para que no chismeen en la oficina. Pinche Ana, que culo tan más rico tienes; cuándo me lo vas a dar, ¿eh? Yo: ¿Quieres darme por el culito? ¿Se te antoja? Hugo: Tengo un chingo de ganas de darte por el culo, putita. ¿Se lo das a Bernie? Yo: Casi no doy el culo –mentí-. Hugo: Pero a mi sí, verdad, ¿Ana? Yo: En un buen hotelazo te lo doy, papito –sentí cómo se le ponía más ...