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Dominando a mi vecino gordo 12
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Ingridzs, Fuente: TodoRelatos
... conseguido darle a su marido y que tanto distingue a los hombres casados El hecho de que ya no tuvieran sexo entre ambos era algo natural después de tantos años de matrimonio y para ella era importante el que Don Antonio estuviera satisfecho. Lucía sabía que las nenas lo adoraban e idolatraban y de esa manera Don Antonio no tendría ninguna necesidad de buscar fuera ninguna carencia femenina. Cosa que no estaba demostrando. Don Antonio era muy educado, reservado, de carácter espléndido y llevaba una vida tranquila y sencilla. Era un hombre fiel a su familia, hogareño…algunas veces daba impresión de no ser muy inteligente a causa de su timidez. Parecía un hombre sometido por su mujer y resignado en su parca existencia. Nadie que lo conociera se podría imaginar lo macho, potente y viril que podía llegar a ser aquel abuelo íntimamente. Su antigua profesión lo había acogido en un momento crítico de su vida habiéndose quedado huérfano, y su personalidad estaba en consonancia con la eclesiástica educación que había recibido. Teniendo en cuenta su carrera religiosa afectuada dentro del seminario, no se antojaba raro imaginar que podía haber sido instruido por sus superiores en los placeres carnales desde el respeto y el cariño que ahora él daba. Después de aquella tarde Don Antonio se pasaba frecuentemente por mi pent-house cuando se enteraba que mi hermana pequeña volvía a visitarme. Él por su carácter tranquilo e introvertido no era nada efusivo pero ...
... también empecé notar que le había cogido mucho afecto a mi hermana porque aunque estuviera yo presente, su prioridad era que mi hermana pequeña descubriera los múltiples orgasmos que él podía proporcionarle. No se usaron condones ni anticonceptivos en todo aquel tiempo y Don Antonio disfrutaba viendo lo excitada que se ponía mi hermana pequeña de que él la follara tan a menudo y la preñara abundantemente haciéndola sentir suya Así que nos veíamos muy a menudo, como tres o cuatro veces por semana y Don Antonio me pedía whiskies y se sentaba en el sillón a fumar como si fuera el hombre de la casa siendo servido por las hembras. En aquellos encuentros Don Antonio se mostraba muy afectivo y protector. Sólo de verlo con aquella enorme barriga sentado con las piernas abierta y fumando con la vergota colgándole, te daban ganas de besarlo y quererlo. Él nos acariciaba y nos daba besos en la frente cuando nos sentábamos en sus fuertes muslos y lo masturbámamos. Pronto sucedió lo inevitable y nos embarazó a ambas a base de preñarnos continuamente con su espesa leche. Después de saber la noticia Don Antonio empezó a negarme el sexo sin ningún motivo aparente. Lo hizo progresivamente. Cuando le tocaba o rozaba su cuerpo me apartaba de manera cruel sin darme ninguna explicación. Sin embargo a mi hermana pequeña le daba toda la verga que a mi me negaba y disfrutaba de ver como ella se le entregaba cada vez con más intensidad cabalgándole agarrada de sus protuberantes ...