1. Ismael tutor de putas. El contrato de educación de


    Fecha: 07/04/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Anacoreta, Fuente: TodoRelatos

    ... todos los tíos
    
    - ¿Queréis tomar algo?
    
    Espe me mira divertida
    
    - Uyyyyyyy, que mono.¿ no estas muy vestido??. Dice Ana que te gusta estar casi en pelotas- dice Espe y me guiña un ojo.
    
    - No me gustaría que te subiera mas la temperatura. Podría ser peligroso.
    
    Espe se levanta y se pone delante mío. Provocativamente abre sus piernas.
    
    - Mira a ver, yo creo que estará húmedo. Pasa los dedos, no hay ningún obstáculo.
    
    No había una forma educada de negarse, así que metí mi mano bajo su falda y en un momento alcancé su depilado coño. Podía haber sacado la mano y dejarlo así, pero mi demonio interior quería mas. Separé con mis dedos sus labios vaginales e impulsé mis dedos a la exploración de su interior. Estaba húmeda. Noté como Espe se tensaba cuando mis dedos avanzaron sus rodillas se doblaron, sus manos se apoyaron en mis hombros, su cuerpo se retorció, sus labios formaron un círculo sorprendido y un gemido ahogado se escapó de su boca. Mis dedos se retiraron y los introduje en mi boca para degustar su sabor, como haría un gourmet ante un delicioso bocado.
    
    - Ummmmm, realmente sabroso- dije con una sonrisa.
    
    Espe protestó
    
    - ¿Vas a dejarme así?
    
    - ¿ Quieres que siga?
    
    - ¿ No cobras por ello?
    
    - Si, pero es por Ana
    
    - Ya que ella no utiliza tus servicios.
    
    Mi mano se introdujo bajo su falda y acarició su culo.
    
    Miré a Ana que había seguido toda la escena y que tenía su mano por dentro de su falda y se movía enérgicamente. Me bajé el pantalón y ...
    ... le mostré a Espe mi polla ya en situación. Ella sonrió, se levantó la servilleta hasta la cintura y se insertó lentamente mi polla. Me agarró del cuello y yo de su cintura y le marqué el ritmo que deseaba. Espe no tenía experiencia pero lo compensaba con la pasión que ponía en lo que hacía. Pronto el ritmo que yo le marcaba no era suficiente y Espe aumentó el ritmo agarrada a mi cuello, corriendose sonoramente. Ana se frotaba con fuerza y se mordía los labios. Espe continuó follándome hasta que me corrí en su interior. Luego retuvo mi polla hasta que fue perdiendo dureza, lentamente se la sacó y me la limpió con su boca. Luego me habló al oído.
    
    - ¿lo he hecho bien?
    
    - de matrícula de honor
    
    - ¿has disfrutado a tope?
    
    - muchísimo
    
    - Gracias- me dijo, algo que no había oído nunca. Solo se me ocurrió una forma de contestar. Le cogí la nuca y le comí la boca intensamente. Espe me abrazó con todas sus fuerzas. Ana, que imagino que también se había corrido me miraba con deseo.
    
    Me levanté y me fui a la ducha, me vestí y me despedí de las chicas. Espe, la chica de los abrazos dio un salto y me apretó contra ella.
    
    No volví tarde esa noche, pero Espe ya se había ido y Ana, con una especie de camiseta larga, veía la televisión.
    
    - Ha sobrado algo de ensalada si te apetece - me dijo Ana la primera vez que me trató sin rencor.
    
    - Gracias
    
    No era algo que había sobrado, era una ración amplia y bien colocada. Estaba buena, junto con un poco de carne a la plancha, ...