-
La Bebota y El Payaso Manotas 2
Fecha: 09/04/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Hetero Sexo con Maduras Autor: ElViejoMorboso, Fuente: SexoSinTabues30
Don Pepe era el nombre de nuestro pedófilo amigo. Un hombre con un fetiche insano por las nenas menores de edad. Siempre se acercaba a ellas con halagos, dulces y promesas de juegos divertidos. Aunque no siempre tenía suerte en sus “cacerías”, pues tenía tan mal aspecto que muchas nenas desconfiaban de él. Algunas incluso salían corriendo y llorando asustadas. Pero, de vez en cuando, lograba su objetivo, llevando a alguna niña lejos de la vista de todos para aprovecharse de ella. Sin embargo, estas prácticas pronto lo pusieron bajo el radar de la sociedad. Las niñas comenzaban a hablar sobre él a sus padres. Tanto las que escapaban de él como las que habían estado en sus manos. La cosa pintó bastante peligrosa cuando un grupo de padres enardecidos salieron a darle caza. Fue ahí cuando decidió parar y esconderse. Pero su calentura por las niñas no paraba. Era una tortura no poder posar sus manos sobre una de sus “amiguitas”. Así que juntó lo poco que tenía y compró una vieja carcacha, consiguió un traje usado de payaso y volvió a las andadas como El Payaso Manotas. Título que él mismo se inventó por su fama de ser un viejo morboso y toquetón. Y comenzó a viajar de un lado a otro, buscando pequeños festivales o ferias en las cuales pudiera instalarse relativamente cerca y buscar niñas perdidas o que anduvieran solas para atraerlas a su “guarida” y hacer lo suyo. No hace falta mencionar que su plan no fue el más brillante. Con tanta gente cerca, era prácticamente imposible ...
... conseguir atraer a una niña sin que la gente lo notara o que no se alertara por una niña perdida. Esto lo frustró tanto a tal grado que se amargó profundamente. Pero esto no era lo único que frustraba a nuestro degenerado protagonista. Don Pepe tenía un gusto muy especial por cierto tipo de “niña”. No era como otros pedófilos que les gusta el cuerpo infantil de una niña sin desarrollo. No. Lo que a él le atraía, lo que a él le excitaba; eran las niñas con cuerpos bastante sexualizados. Es decir, niñas o preadolescentes de unos 10 a 13 o máximo 14 años; con cuerpos bastante desarrollados para su edad. ¿El problema? Este fetiche lo tomó al ver hentai, tanto en manga como en animación. Osea, algo fuera totalmente de la realidad. Si bien había niñas con muslos grandes o culos redondos y parados; eran totalmente planas por delante, y las que ya estaban en la preadolescia, que ya tenían algo más de desarrollo, no eran tan ingenuas para caer en sus juegos. Pues al verlo de inmediato sabían que era un viejo degenerado y se alejaban de él. Vivía conformándose con lo que más se le podía acercar a su fantasía. Incluso, en su afán por ver algo más “realista” buscaba videos porno en los que alguna mujer adulta interpretara a una niña tonta e ingenua. El problema con eso era que sólo había dos opciones: o la mujer que las interpretaba tenía escasos atributos para representar más el cuerpo de una “niña” o sí era más voluptuosa pero era porque estaba operada y se veía totalmente como una ...