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La Bebota y El Payaso Manotas 2
Fecha: 09/04/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Hetero Sexo con Maduras Autor: ElViejoMorboso, Fuente: SexoSinTabues30
... diga lo que eso fué jeje… Dijo el payaso encorvándose un poco, con las manos hacia al frente como si fueran garras, moviendo sus dedos. La niña de pronto tuvo otra sensación extraña: empezó a emocionarse. Pero no era como cuando se emociona porque será su cumpleaños y recibirá regalos; ni cuando está por pasar su programa favorito. No. Aquello era algo totalmente distinto. Sentía una emoción exagerada. Sus grandes y redondas tetas subían y bajan al ritmo de su respiración agitada. La risita nerviosa no paraba. Tenía una sonrisa pero los labios le temblaban un poco. Sus manos se entrelazaron al frente y jugueteaba con ellas nerviosamente. Y, por alguna razón, apretó sus muslos, pues tenía una sensación extrañamente placentera en la entrepierna. Parecía que su cuerpo sabía que algo iba a ocurrir. Algo nuevo y excitante. Algo que… ¿Iba a disfrutar? Aquí es necesario hacer una pequeña pausa para explicar porqué sentía esto la ingenua Roxy. A toda acción hay una consecuencia. El cuerpo tan desarrollado de la niña venía con un gran inconveniente: su cuerpo no sólo estaba desarrollado sexualmente al exterior; también al interior. Y esto, como todos saben, quiere decir que las hormonas hacen de las suyas. Si bien la mente infantil de Roxy, más la sobreprotección de sus padres; habían mantenido alejada a la niña de cualquier situación sexual que pudiera detonar estas hormonas; el viejo las había despertado. Por lo que, como cualquier chica adolescente, de pronto su cuerpo se ...
... excitó bastante. Respondiendo a los estímulos que recibía. Con algo de información al respecto, cualquier chica sabe lo que le pasa a su cuerpo y actúa en respuesta; ya sea entregándose al momento o tratando de pensar a futuro y alejarse de la situación en la que está. Sin embargo, la pequeña Roxana no sabe nada sobre esto. No sabe lo que pasa ni tampoco sabe lo que debería hacer. Por ello, su mente intenta procesar esto como un juego… El viejo vuelve a tomar de las caderas a la pequeña, la cual da un leve respingo al sentir esas manos. Luego, siente como el payaso intenta girarla hacia la camioneta. Ella, algo tiesa, sigue el movimiento y queda frente al vehículo. En seguida, el viejo vuelve a presionar su verga erecta contra el culo de ella. Pero esta vez lo hace lento, suave. Dándose el tiempo de saborear bien la sensación. Sintiendo el calor de las nalgotas de su víctima sobre su erección. – ¡Uff!… Jeje… El viejo sonríe de una manera pervertida y satisfactoria. Cerrando sus ojos. La niña por su parte gira sus ojos hacia arriba. Eleva un poco su carita y aprieta los labios para luego abrirlos un poco y dejar salir un suspiro. Pero esta vez no aparta su culo. Al ver la disposición de la niña, el viejo sólo ríe y empieza a dar empujoncitos. Uno tras otro. Las nalgas de la nena rebotan suavemente, haciendo que incluso su verga también lo haga. La respiración del viejo también se agita en forma de bufidos. La nena empieza a sentir riquísimo como esa cosa parada ...