-
Pongo fina a mi hermanita china 2
Fecha: 10/04/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos
No conseguí dormir en toda la noche. Cerraba los ojos y veía el vello púbico de mi hermana. Escuchaba la voz de mi madre desde detrás de la puerta, ignorando que sus hijos estaban manteniendo relaciones sexuales en su cuarto de baño. Le había sido infiel a mi mujer, a la madre de mis hijos. Pero lo peor era que me quedaban varios días por delante y tenía pinta de que la cosa iba a ir a peor. Mi desvelo ni siquiera me sirvió para encontrar una buena excusa para volver de forma inmediata a Alemania. Quería huir de la tentación, pero me daba miedo tener que dar explicaciones y levantar sospechas. Tampoco quería privar a mis hijos de pasar tiempo con sus abuelos, era algo que no sucedía prácticamente nunca y sabía que tanto mis padres como los niños lo necesitaban. También era importante para mí que Johanna pasara unos días en España. Si todo iba bien, mi idea era volver más pronto que tarde, pero me resultaba difícil creer que todo fuese a ir bien. Intenté fingir que no me encontraba demasiado bien, que algo me había sentado mal, pero mi mujer me conocía demasiado, aunque, por suerte, no tanto como para llegar a pensar que podría haber pasado algo, y menos con mi propia hermana. De muy mala gana, me puse la ropa y vestí a los niños mientras Johanna se terminaba de maquillar. No tenía escapatoria, debía enfrentarme a la comida familiar navideña, sabiendo que María volvería a hacer de las suyas. - Meine Liebe. - Cariño, quedamos en que aquí intentarías hablar en ...
... español, por los niños. - Es mucho difícil para mí. - Lo sé, pero tú puedes. - ¿Por qué no querer ir a casa de tus padres? - Sí quiero, es la Navidad, que sabes que no me gusta demasiado. - ¿Es por tu hermana? - No, ¿por qué dices eso? - No está mucho simpática contigo. - María es siempre así. - Leon y Emma pasan bien con ella. - Pues vamos para allá. Los cuatro llevábamos unos jerséis navideños que mi madre nos había regalado la noche anterior. Los había tejido ella con todo su cariño, así que no le podíamos hacer el feo. A los pequeños les encantaba, incluso a Johanna, pero a mí me parecían de lo más ridículo. Quizás la vida en Alemania me había vuelto un poco serio, frío... o simplemente era incapaz de disfrutar por el peso de la culpa. Cuando conseguía escapar de los remordimientos, no podía evitar sentir cierta satisfacción. No podía haber sido de peor manera, pero había cumplido mi fantasía de adolescencia. La había metido en una vagina asiática, cubierta con ese vello púbico liso con el que tantas veces me había pajeado. En otras circunstancias, sin estar casado, sin ser padre y sin que María fuese mi hermana, estaría deseando volver a follar con ella, sin nadie que nos interrumpiera. Llegamos a casa de mis padres justo a la hora de comer. Mi madre estaba en la cocina, ultimando lo que sin duda sería un festín. Mientras, mi padre estaba poniendo la mesa. No había ni rastro de mi hermana. De no haber sido una fecha tan señalada, hubiera ...