1. Pongo fina a mi hermanita china 2


    Fecha: 10/04/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos

    ... deseado que se hubiese fugado otra vez de casa, al menos un par de días, para alejar la tentación.
    
    - Mamá, ¿dónde está María?
    
    - Supongo que estará en su habitación, terminando de vestirse.
    
    - No la veía y temía que se hubiera escapado otra vez.
    
    - Me gusta cómo te preocupas por tu hermana.
    
    - Sí, claro... tenemos que intentar llevarla por el buen camino.
    
    - Ella también te aprecia mucho a ti, la noto muy cambiada.
    
    - Es mejor que no nos confiemos.
    
    - Dile que salga, que la comida ya está lista.
    
    Fui hasta la habitación de mi hermana y, desde detrás de la puerta, le dije que la estábamos esperando para comer. Me pidió que pasara, pero le dije que no, no pensaba caer en su trampa. Pero me insistió tanto que no tuve más opción que ceder. Al entrar, me quedé petrificado. María llevaba un vestido tradicional chino. Parecía salida de mis propias fantasías eróticas.
    
    - No te quedes ahí, ayúdame a subir la cremallera.
    
    - Estás muy guapa, María.
    
    - Piropos después de un polvo, a eso no estoy acostumbrada.
    
    - Eso es mejor que lo olvidemos.
    
    - Pensaba que habías venido para repetir.
    
    - He venido con mi mujer y mis hijos a comer con mis padres y mi hermana.
    
    - No insistas, no somos hermanos.
    
    - Legalmente sí que lo somos.
    
    - Pero sexualmente no.
    
    - Eso no tiene sentido.
    
    - Pon una excusa y nos vamos los dos a tu habitación de hotel.
    
    - María, por favor... compórtate aunque sea por tus sobrinos.
    
    - Lo de anoche fue penoso, ¿no te gustaría ...
    ... follar conmigo en condiciones?
    
    - ¿No te vas a rendir nunca?
    
    - No hasta que sepas lo que es comerte un coño chino.
    
    El simple hecho de subirle la cremallera fue de lo más excitante, pero tenía que desviar esos pensamientos y volver al salón como si nada. Mis esperanzas en que María fuese capaz de comportarse eran casi nulas. Deseaba que la comida pasara rápido para inventar cualquier excusa y poder largarme de allí. Me sabía fatal por mis padres, pero sería mucho peor para ellos si se acababa descubriendo lo que había pasado y lo que mi hermana quería que volviera a pasar.
    
    La comida no iba por mal camino. María volvió a mostrarse encantadora con mi mujer y mis hijos, algo que hacía muy feliz a mis padres. Tampoco le podía poner un pero a los manjares preparados por mi madre, estaba todo delicioso. Por momentos, llegábamos aparecer una familia de lo más normal, una mezcla de culturas que fingían entenderse y llevarse bien, algo que solo consigue la Navidad.
    
    Aun así, no era capaz de relajarme. Sabía que María era como una bomba de relojería y que en cualquier momento podía estallar. Pero no había comentarios malintencionados, lanzamiento de comida ni patadas por debajo de la mesa, estaba a un paso de salir de allí sin haber metido la pata. Una vez terminada la comida, estaba dispuesto a largarme a toda prisa, pero mi madre tenía otras intenciones.
    
    - Alejandro, ¿por qué no jugamos al Trivial como cuando eras pequeño?
    
    - Porque, salvo que hayas comprado la versión ...