-
El esposo del Mafioso. Cap XV 2/2
Fecha: 11/04/2026, Categorías: Gays Autor: Fiore, Fuente: TodoRelatos
... demasiada sangre. —¡Está mal! Necesita atención ahora —gritó al piloto. —¡No tenemos tiempo! Un disparo rozó el brazo de Augusto, que apenas se encogió de dolor. Pietro giró con furia, Marco apuntó a quien lo había hecho, matándolo. —¡Tú primero, Pietro! —gritó Augusto, casi empujándolo. Cuando Pietro subió al helicóptero, se desplomó sobre el suelo metálico, jadeando. Augusto subió detrás de él y gritó al piloto: —¡Llévanos al hospital más cercano! ¡Ya! Mientras el helicóptero se elevaba, Augusto cayó de rodillas junto a Pietro. Sus manos manchadas de rojo. El corazón en la garganta. —No te atrevas a cerrar los ojos. ¿Me oyes? Pietro lo miró apenas, con la mitad de su rostro empapado de sudor y sangre. —Te dije… que estoy bien. Augusto apretó los dientes, furioso, mientras hacía presión en su herida. — Nunca una firma fue tan emocionante. ¿Esto es parte del paquete italiano?— dijo Amir acomodándose su túnica Pietro dejó escapar una risa quebrada, y su mano encontró la de Augusto. La apretó con fuerza. Como si fuera lo único que lo mantenía consciente. —Y te dije… que no pienso perderte, idiota. —¿Siempre son así? —preguntó Amir con falsa inocencia— Porque si es parte del trato, firmo otros cinco contratos. —Cierra la boca —dijeron Pietro y Augusto al mismo tiempo. Se miraron. El helicóptero seguía su ascenso mientras abajo ardía el caos. Augusto, no podía quitarle la vista de encima a Pietro. Jamás pensó en sentir que lo ...
... perdería. La camisa desgarrada, la sangre, la mandíbula apretada. Nunca lo había visto tan mortal… Pietro respiraba con dificultad. El metal del helicóptero estaba caliente bajo su mejilla, o tal vez era fiebre. No distinguía bien. Sentía las manos de Augusto sobre su costado, presionando la herida, la voz de él llamándolo, suplicándole que no se durmiera. —No cierres los ojos. Pietro, mírame… ¡Mírame, carajo! Lo intentó. Quiso decirle algo, cualquier estupidez que lo hiciera reír. Algo como "No eres tan buen enfermero como pareces", pero la boca ya no le respondía. —¡Pietro! ¡Pietro, no me hagas esto! Amir se había hecho a un lado. Su rostro ya no mostraba burla, solo sorpresa. Marco sostenía el teléfono, gritando coordenadas a alguien, pero el ruido del viento y las hélices lo borraban todo. Los párpados de Pietro comenzaron a cerrarse. No por decisión propia. El dolor, el cansancio, la sangre… Todo pesaba. —No… —Augusto se inclinó más sobre él, apretando su mano—. No puedes dejarme ahora. No después de todo lo que hemos pasado. ¡Pietro! Entonces Pietro habló, apenas un susurro: —No quiero… volver ahí… —¿Qué dices? —Al fuego… A esa noche… Y cayó. Como si el cuerpo se rindiera, de golpe. Augusto lo sostuvo con fuerza, las lágrimas brotándole sin control mientras gritaba su nombre una y otra vez. Pero Pietro no respondió. La sangre, los gritos de Augusto, el miedo a morir… El mundo se borró para él. Y en algún lugar, muy profundo, una ...