1. El esposo del Mafioso. Cap XV 2/2


    Fecha: 11/04/2026, Categorías: Gays Autor: Fiore, Fuente: TodoRelatos

    ... puerta se abrió.
    
    El eco de un disparo.
    
    Vidrios rotos.
    
    Una mujer gritando su nombre.
    
    El humo quemando sus pulmones.
    
    Y el niño que fue, corriendo hacia el fuego.
    
    Y de pronto volvió a estar allí: la noche con olor a pólvora. A miedo. Y a muerte.
    
    Tenía solo 16 años cuando el caos estalló dentro de su casa. Disparos. Gritos. Vidrios rotos. Su madre lo había empujado detrás de una columna justo antes de que una bala le atravesara el pecho. Cayó sobre él. La sangre empapó su camisa. Y no tuvo tiempo de llorar. Solo corrió.
    
    Estaba allí, en un rincón oscuro del sótano, con las manos temblando aferradas a un arma y los dientes apretados. Y entonces, una puerta crujió. Pietro giró con rapidez, apuntando. Estaba listo para matar.
    
    —¿Pietro? —susurró una voz familiar. Suave. Muy joven.
    
    Era Augusto. Apenas 14 años. El hijo mayor de la familia aliada. El que siempre estaba detrás, observando en silencio.
    
    —¿Qué haces aquí? —gruñó Pietro—. ¡Vete!
    
    —Yo… escuché gritos. Y… y te vi correr. Vine a buscarte.
    
    —¡Esto no es un juego, Augusto! —le gritó, con el rostro bañado en sudor—. ¡Nos atacaron! ¡Mi mamá…!
    
    Se le quebró la voz. No podía decirlo. Augusto lo miró con miedo, pero no dio un paso atrás.
    
    —¿Estás herido?
    
    —¡No me toques!
    
    —¿Te lastimaron?
    
    Pietro bajó la mirada. No respondió. Las lágrimas le resbalaban por las mejillas, silenciosas.
    
    Augusto se acercó sin hacer ruido. Se agachó frente a él. Tenía el corazón en la garganta. Jamás había ...
    ... visto a Pietro así.
    
    —No estás solo —dijo con voz temblorosa, pero firme.
    
    Pietro no reaccionó.
    
    Augusto alargó sus manos y las colocó a ambos lados de su rostro sobre sus oídos.
    
    —Puedes dejar de temblar. Estoy contigo —le dijo, con los ojos llenos de miedo… pero también de decisión.
    
    Pietro levantó la mirada. Por primera vez no lo veía con miedo, había algo diferente en su mirada y dulzura en su voz. Apoyó la frente contra la de Augusto, y por un instante, el mundo dejó de arder.
    
    El calor de sus manos sobre sus oídos, la cercanía de su aliento, esa forma temblorosa pero firme de no soltarlo…
    
    Era la primera vez que alguien que no fuera su madre lo tocaba así. No con autoridad. Ni con obligación. Sino con cuidado. Con afecto.
    
    En ese momento de completa vulnerabilidad, Pietro se permitió confiar. Sabía perfectamente lo que estaba en juego. Desde niño, su padre lo había preparado para todo: traiciones, sangre, muerte… Le había dicho que el amor era una debilidad. Que los sentimientos eran herramientas. Que nunca debía depender de nadie.
    
    Sabía que siempre había peligro pero no estaba preparado para que llegara tan temprano.
    
    Mucho menos a perder a su madre tan pronto, en medio de todo ese caos y tragedia por primera vez se sintió seguro, pudo bajar la guardia y confiar que en ese momento que su compañía no le haría daño.
    
    No entendió lo que sintió entonces. Solo supo que quería más de eso. Más calor. Más silencio compartido. Más de él.
    
    Cuando todo se ...
«1...345...»