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Una verga muy grande para un culo muy estrecho
Fecha: 14/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique, Fuente: TodoRelatos
Las lecciones sexuales de María Primera parte Las mujeres también nos hacemos pajas María, una morenaza, con un cuerpo de escándalo, había quedado a cargo de su sobrino Andrés porque sus padres se habían ido de vacaciones. Eran las diez de la noche. Estaban acabando de comer unas pizzas, cuando dijo María: -Con esa carita tan bonita que tienes debes ser un rompe corazones. Andrés se ruborizó. -Tengo una amiga a la que le gusto, pero tengo miedo de pasar de los besos y de las caricias, tita. Estaban sentados uno al lado del otro en un tresillo de la sala de estar. María le pellizcó un cachete, y con voz dulce le dijo: -¿Por qué tiene miedo mi sobrino preferido? -Me da vergüenza hablar de estas cosas. -Pues si no hablas de ellas con alguienel problema se hará crónico. -Ahí le has dado, lo que tengo es un problema, y es muy gordo. María masticó la pizza, tragó y luego le preguntó: -¿No has hecho nunca el amor? -No, pero no es por eso. -¿Piensas que no vas a dar la talla? -No lo pienso, lo sé. -¿Tan pequeña la tienes? -Pequeña, no... -¿La tienes enana? -La tengo demasiado grande y demasiado gruesa. -¿Cómo de grande? Levantó las manos, las separó y le dio una medida. -Y cómo de gruesa? Hizo un redondel con cuatro dedos. -Tienes una verga importante, pero por eso no te debes preocupar, a las mujeres nos entra hasta un puño. -¡¿De verdad?! -Sí, pero también nos llega con meter un dedo. -¿Para ...
... qué? -Para darnos placer. .Andrés puso cara de pasmado. -¿Cómo? María bebió un trago de su vaso de Coca Cola, y luego le dijo: -¿Tú eres tonto o te lo haces? Ahora bajó la cabeza, avergonzado. -Sabía que no debía hablar de esas cosas. María le preguntó: -¿Tú no te haces pajas? -Sí. -Pues las mujeres también hacemos pajas y nos metemos el dedo. Andrés defendió a la chica que le gustaba. -Mi amiga no la hace. -Tu amiga se hace unos pajotes que se queda con los ojos en blanco y el cuerpo temblando. A Andrés le picó el gusanillo de la curiosidad. -Suponiendo que eso sea verdad. ¿Cómo la hacéis? -Ahora me vas a decir que tampoco ves porno. -Eso es para gente enferma. A María no le sentó bien el comentario. -¿Tú me ves cara de enferma? Andrés se dio cuenta de que había metido la pata. -No. No se le veía, pero se estaba poniendo enferma porque con aquel sobrino había tenido fantasías, aunque en ninguna había imaginado que tenía una tranca, ni había fantaseado con desvirgarlo, aun así le dijo: -Vamos a dejar esta conversación. -¡¿Ahora?! María había acabado de comer y se chupó el dedo pulgar e índice de su mano derecha. -Sí, ahora. -No tengo dinero, sino... María recordó lo que acababa de hacer y le dijo: -Ni por todo el dinero del mundo te chuparía la verga, eres mi sobrino, y aunque no lo fueras, no soy una puta. -Yo no quería que me la chuparas, tita, bueno, eso también, pero lo que me ...