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Una verga muy grande para un culo muy estrecho
Fecha: 14/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique, Fuente: TodoRelatos
... verga, de un golpe, se puso a mirar para el techo. -¡Qué bonito es tu coño! María sacó la lengua, pasó dos dedos por ella y luego tocó con el dedo medio el clítoris. -Este es el clítoris y es el punto más sensible de una mujer, lo acariciamos para hacer una paja y nos corrernos. Se acarició el clítoris con tres dedos, de manera circular. Andrés, arrodillado delante de ella, comenzó a menear la verga. Uno miraba para el coño y la otra miraba para la verga, verga que en nada comenzó echar aguadilla por el meato y coño que al rato se empezó a humedecer. Andrés, al ver los jugos le preguntó: -¿Te estás corriendo, Tita? -No, los coños lubrican como las pollas antes de correrse. -O sea, cuando la mujer está cachonda, el coño lubrica. María metió un dedo dentro de la vagina, lo sacó mojado, se lo enseñó y le dijo: -Y lubrica mucho. -¿A que sabe? Se lo llevó a la boca. -Chupa y lo sabrás. Chupó y le gustó. -Esta rico, dame más. -Bésame, cariño. María metió dos dedos dentro de la vagina y los movió con celeridad mientras su sobrino le comía la boca. Luego los sacó y se los puso en los labios. Andrés los chupó. -Mas, quiero más. María ya estaba perra perdida. -Si me sigo dando dedo me voy a correr. -¿Al correrte echas más jugos? -Echo cantidad. -Los quiero todos. -¿Quieres que me corra en tu boca? -Sí, quiero. -Pon tu boca cerca de mi coño y cuando te la lleve a él, lame. La puso, María, gimiendo, se dio ...
... dedo a mazo y al comenzar a correrse le echó la mano a la cabeza y le llevó a boca a su coño. Andres sacó la legua y le lamió el coño con lujuria. Gemia tanto él comiendo lo que le parecía un un manjar, como ella corriéndose. Al recuperase, le pregunto: -¿Te gustó? Andrés, al que le había quedado un pequeño bigote de jugos blancos de la corrida, le respondió: -Sí, me gustó mucho, quiero más. -Podría enseñarte a comer mi coño y darte otra corrida en la boca, pero eso será otro día, ahora quiero ver como te corres tú. Andrés, arrodillado entre sus piernas y mirando para el coño pelado y mojado, se machacó la polla, y no tardó decir: -Te voy a manchar la cama, tita. -Córrete en mi coño. Acercó la verga al coño, la frotó, y se corrió como un burro, y si digo como un burro es porque le llenó de leche la entrada de la vagina los labios y todo el contorno. El coño desapareció en un mar de leche. Al acabar de correrse, le dijo María: -Levántame cogiéndome por la cintura. La levantó cogiéndola por la cintura. María empuñó la verga, frotó la cabeza en el coño lleno de leche y luego la puso en la entrada de la vagina. -Métela. Andrés empujó y clavó la cabeza. María estaba cansada de follar, pero aquella verga le había roto el coño. -¡Qué dolor! Andrés la vio con la cara hecha un poema, y le preguntó: -¿Te la saco, tita? -Si, saca. La sacó. Andrés ya estaba malo otra vez. -Si no la llego a sacar me corro dentro de ti. A María ...