1. Una verga muy grande para un culo muy estrecho


    Fecha: 14/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique, Fuente: TodoRelatos

    ... estaba pensado, y luego le dijo:
    
    -Deja que me lo piense.
    
    Andrés estaba impaciente.
    
    -¿Lo vas a pensar mucho tiempo?
    
    -¿Qué me darías si te dejo hacer eso?
    
    -Lo que quieras.
    
    -Lo que quiero te lo diré a su debido tiempo, si es que llego a querer algo..
    
    -De acuerdo.
    
    -Recoge la mesa, lávate las manos en la pileta, saca la basura, lávate los dientes, dúchate y después ven a mi habitación. Yo voy a lavar los dientes y a darme una ducha.
    
    María se fue al cuarto de baño y Andrés a hacer lo que le había dicho su tía. Tiempo más tarde, Andrés, en pelotas, llegó a la habitación de su tía. Encima de la cama vio un bote de lubricante, un consolador, casi tan grande como su verga, aunque más delgado, unas medias, un cinturón y una manzana reineta de las que había visto en el frutero de la cocina. María, que estaba desnuda, miró para su verga, y le dijo:
    
    -Ven aquí.
    
    Andrés fue hasta la cama. El muchacho estaba acojonado porque María le había dicho que no le iba el sexo anal, y si iba a ser por la puerta de atrás aquel enorme consolador iba a acabar dentro de su culo. Mirando para el consolador, le pregunto:
    
    -¿Cuánto mide esa cosa?
    
    -Dieciocho centímetros de largo y cuatro de ancho y está a estrenar.
    
    -Es un bicho de cojones.
    
    María rompió a reír.
    
    -Sin cojones, cielo.
    
    -Eso, un bicho sin cojones.
    
    -Átame las manos a la espalda con las medias.
    
    La cosa no iba a ser como él había pensado. Le puso a su tía las manos en la espalda, se las ató con ...
    ... las medias. María se echó boca arriba en la cama.
    
    -¿De qué irá la cósa, tita?
    
    -La cosa irá de algo que te va a gustar.
    
    -No me cabe duda, de ti me gusta todo.
    
    -Hazme todo lo que te he enseñado.
    
    Andrés besó, lamió y chupó su cuello. Lamió sus orejas y le mordisqueó los lóbulos. Le levantó la lengua con la suya y se la lamió y se la chupo. Luego le cogió las tetas y se las sacudió, para acto seguido besarlas y lamerlas por todos los lados, menos por los pezones y las areolas, para los que primero usó la punta de la lengua, (al tiempo que apretaba las tetas) y después la lengua entera. Le echó la mano derecha al coño para saber si lo estaba haciendo bien y lo encontró chorreando. Le metió el dedo medio y el dedo anular y le hizo un ven aquí, al tiempo que le comía la boca y que ella se la comía a él. Los gemidos que se había guardado salieron en cascada. Poco más tarde se arqueó, lanzó un grito, y luego, abrazando a su sobrino se corrió a lo grande.
    
    -¡Me corro, cariño, me corro!
    
    María era insaciable, casi sin tomarse un respiro, le dijo:
    
    -Ahora, por haber hecho las cosas tan bien, te voy a dar eso que tanto deseas..
    
    Andrés no se lo podía creer.
    
    -¡¿Me vas a dar el culo?!
    
    -Sí, pero antes hay que abrirlo. Coge el lubricante, lubrícame el culo bien lubricado y después méteme un dedo.
    
    Andrés le echó lubricante en el ojete, se lubricó el dedo medio de la mano derecha y lamiendo su pezón izquierdo le metió la punta del dedo en el culo.
    
    -Gíralo a ...
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