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Una verga muy grande para un culo muy estrecho
Fecha: 14/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique, Fuente: TodoRelatos
... hacer es besarme, lamerme y chuparme el cuello. Le puso un dedo en la parte izquierda del cuello. Andrés se lo besó, se lo lamió y se lo chupó, hasta que le dijo: -Ahora lame la oreja, dale mordisquitos al lóbulo y vuelve a lamer, a besar y a chupar el cuello. Hizo lo que le había dicho hasta que María giró el cuello y le puso el otro lado. Andrés ya le había cogido el tranquillo a la cosa y María cada vez lo veía más suelto. Poco más tarde le dijo: -Ahora sí, ahora bésame con lengua. Luego de besarla con lengua le dijo María: -Echa toda la lengua fuera. Echó la lengua fuera, María también la echó, la pegó a de su sobrino, se la envolvió y luego se la chupó y se la lamió. -Así es como debes buscar mi lengua dentro de la boca para chuparla, solo que levantándola por debajo. Prueba. Probó y acabaron babeando los dos mientras se lamían y se chupaban las lenguas. Tanto gozaba la que enseñaba como el que aprendía Luego de comerse las bocas, le dijo María a su sobrino: -Ahora toca tetas. Cada mujer es un mundo, pero a mí me gusta que jueguen así con mis tetas... Cógelas por debajo y sacúdelas como si estuvieras sacudiendo un árbol. Se las sacudió y mirándolas ensimismado, le dijo: -Me gusta ver como bailan tus tetas. Las tetas bailaron y la verga de Andrés latió, latió y siguió latiendo luego de recibir una nueva indicación. -Para de sacudirlas y acaricia y besa las tetas en su conjunto. Se hartó de besar, acariciar y lamer. -Ahora ...
... apriétalas y lame los pezones muy despacito y con la punta de la lengua. Andrés era un buen alumno. Su lengua fue como caracol deslizándose por los pezones, uno peones que ya tenían una dureza extrema. -Lame con toda la lengua los pezones y las areolas, amasa las tetas como si estuvieras amasando pan y mámalas. Amasando las tetas, pasó la lengua por encima del pezón derecho, lentamente, lo empujó hacia los lados y luego lamió la areola rosada con movimientos circulares, y después mamó. -Ahora la otra y no dejes de amasar las tetas. Le trabajó la otra teta. Hasta ese momento María había logrado contener los gemidos, pero ya no pudo más y comenzó a gemir. -¡Cómo me gusta oír tus gemidos! Así se sabe que una mujer está disfrutando, ¿verdad? -De los gemidos no te puedes fiar, hay mujeres que los fingen. -¿Y cómo sabré si lo estoy haciendo bien? María le cogió la mano derecha y se la llevó al coño. -Estás empapada. -Esta es la prueba del algodón. -Yo diría que es la prueba del aceite. -Llámala como quieras, pero un coño mojado no miente. -¿Qué será lo próximo que me enseñes? -Te voy a enseñar a hacerle una paja a una mujer., y en esto te digo lo mismo que con las tetas, cada mujer es un mundo, o sea que cada una se la rasca como más le gusta. A Andrés se le dibujó una gran sonrisa en los labios. -¡Soy todo oídos! -Mete el dedo medio y el dedo anular de tu mano derecha dentro de mi vagina y rozando con ellos la pared superior ...