-
Rescatado en la tempestad (Parte 6)
Fecha: 15/04/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... padre. En ese momento él tuvo que llevar sus manos a la cadera de mi tío para que no presionara más; había alcanzado el límite de papá. En ese momento y no pudiendo reprimir más mi deseo, llevé los huevos del tío Dani a mi boca y los trague con suavidad, pasando mi lengua con cuidado, pero sin dejar que dejaran la más mínima superficie o rincón rugoso de cada uno de ellos. Mi tío sacó la polla de mi padre de su boca y dijo: — Joder, Gonzalo, ve con cuidado, o me correré en la boca de tu padre sin remedio. Aun quiero follaros el culo a los dos —. — ¿Sabías lo egoísta que es tu tío, hijo? — años follando juntos y aun no me ha dejado que se la meta a él. En ese momento recordé que mi tío se había prestado a que me lo follara cuando perdí la virginidad, pero decidí callármelo por las consecuencias que eso pudiera provocar, pues quizás mi padre exigiera ese privilegio por parte de él después de que hubiera tenido la oportunidad de tomar mi virginidad. En cualquier caso, en mi mente ahora solo cabía el placer entre nosotros, no la disputa. — Es un macho Alfa, papá, pero no te preocupes, que hoy vas a poder meterla hasta donde te apetezca, o puedas llegar conmigo —dije haciendo que los ojos de papa brillaran de expectación. Excitado por mis palabras, se llevó la polla de mi tío nuevamente a la boca para chuparla con succiones más profundas que resonaban fuertemente en la habitación. Después de recrearme con los huevos de mi tío Dani un buen rato, llevé mis manos a ...
... sus glúteos, y separándolos suavemente, acerqué mi rostro a su apetitoso agujero y empecé a lamerlo como a él tanto le gustaba. Ni diez segundos necesité para que enloquecido por el placer de mi beso negro, el tío Dani tuviera que volver a sacarse la polla de papa de la boca para empezar a gemir de placer. Unos segundos después, sobrepasado por mi beso negro terminó colapsando sobre el cuerpo de mi progenitor. Las piernas temblaban por la fuerte sensación que mi comida de culo le había provocado. — Me asfixio… ¿Qué te pasa, Dani, porque tiemblas de esa manera? — preguntó mi padre sacando la cabeza de debajo del cuerpo de mi tío y quejándose porque hubiera dejado de mamársela. Por lo visto le había estampado los huevos en la cara impidiéndole casi incluso el poder respirar. — Porque esto es incontrolable, Alfonso. No imaginas como come el culo Gonzalo, cojones… — dijo respondiendo a la queja de mi padre indignado porque no entendiese algo tan obvio. — Ya será menos — retó mi progenitor. — Gonzalo vamos a cambiar la postura, enséñale a tu padre de una puta vez a lo que me refiero y que deje de actuar un auténtico incrédulo ignorante. En ese momento en tío Dani se tumbó en la cama tal y como estaba mi padre y dijo: — vamos, sigamos con el 69, que Gonzalo sabe lo que tiene que hacer — ordenó mi tío a papá. Mi progenitor se puso a cuatro patas sobre mi tío, y rápidamente llevó la boca a su palpitante rabo. Mi tío hizo lo propio y se llevó la polla de papa a su ...