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Rescatado en la tempestad (Parte 6)
Fecha: 15/04/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... boca, y en un minuto estaban ambos de nuevo mamándoselas mutuamente. El tío Dani se la sacó de la boca un segundo para decir: — vamos sobrino, házselo exactamente igual que a mí, que verás que pronto se entera de lo que estábamos hablando —. Halagado por los elogios de mi tío, llevé mi boca directamente a los cojones de papá, y me tragué el primero de ellos, repitiendo exactamente lo que había hecho con mi tío, lamiendo y succionando el huevo con cuidado pero con cierta intensidad, lo que obligó a que mi padre soltara la polla de mi tío y dijese: — Joooder, Gonzalo, ve con cuidado que me pareció que te tragabas el huevo entero por la garganta. Da mucho gusto, pero con más suavidad por favor… —. Mi tío Dani soltó una carcajada y dijo: — ¿Te das cuenta de lo que hablo? A veces pareces tonto, Alfonso —. — Vale, vale… ya lo cojo. Me gusta mucho, hijo, pero como decía tu tío, mi resistencia es mucho menor, llevó meses sin vaciar los huevos, ve con cuidado, pero no pares, que me encanta lo que haces —. Si pronunciar palabra alguna, cambie al otro testículo que también chupe y succione lamiendo toda su superficie y mordisqueándolo son los labios, aunque esta vez lo hice con un poco más de cuidado. En ese momento vi como el ojete apretado de mi padre empezaba a palpitar. La fina capa de vello a su alrededor mi resultó muy excitante, y sin poder reprimir más mi deseo, saqué el testículo de mi boca, lamí el saco escrotal, repasé con mi lengua el perineo y finalmente lo ...
... lamí ejerciendo bastante presión. — Joder, me voy a correr — dijo mi padre que tuvo que llevar su mano a los huevos y apretarlos para evitar correrse. — Pero si he visto que solo te ha lamido por debajo de los huevos, aun no la has sentido en el culo, cuñado. ¿Qué cojones te pasa? — se burló mi tío. — Gonzalo, si lo que me vas a hacer es más intenso que esto, por favor, contrólate. He estado a un segundo de correrme en la boca de tu tío —. — ¿Y cómo lo hago de otra manera, papá? — dije sin saber cómo actuar. — Si ves que me tenso demasiado, retira la lengua de vez en cuando, hazlo despacito, con cuidado… es que no sé cómo explicarlo — dijo él. — Vale, lo intentaré — dije sin saber cómo reprimir mi deseo de comer el culo como tanto me gustaba. En ese momento intervino mi tío y dijo: — Gonzalo, intercala la comida de culo con la dilatación, mete tus dedos en mi boca de vez en cuando, y luego se los metes por el culo a tu padre, a él le gusta eso también —. Siguiendo sus instrucciones, llevé mi lengua con cuidado al ojete de mi padre, y empecé a pasar la punta de la lengua alrededor de este, haciendo movimientos lentos y circulares sobre el vello que protegía su agujero. El cuerpo de mi padre se tensó al notarlo, por lo que fui con mucho cuidado comiéndoselo por zonas aisladas, pero llego un momento en que no pude reprimirme y empecé a succionar con mayor intensidad y recorriendo zonas más amplias, tan grandes como pude abarcar. — ¡Joooder, me cago ...