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Rescatado en la tempestad (Parte 6)
Fecha: 15/04/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... sabiendo que solo me escucharías a mí. Tu padre agrió su carácter al ver que me querías a mi mucho más que a él, aunque lo llevaba en silencio, pero créeme, él es una buena persona, aunque tenga ese defecto en el que los celos le ciegan. — Y entonces, que debería hacer, tito ¿Perdonar a mis padres después de lo que me han hecho? —. — Es una cuestión muy personal tuya, Gonzalo. Tu padre ha recibido el mayor de los castigos, porque hoy cuando saliste del baño, si lo recuerdas, me escuchaste hablar con una persona por teléfono, era con él. Le reproché el daño físico y emocional que te había provocado, y por ello le privé de su deseo de desvirgarte. Le dije claramente que me habías elegido a mi para ello, y que estaba dispuesto a hacer por ti cualquier cosa que me pidieras, porque yo te quiero de verdad como a un hijo, lo juro Gonzalo. Por ello, tu padre se volvió loco cuando le dije que te iba a tomar por primera vez, grito preguntando donde estábamos, quería convencernos a ambos para que él pudiera participar, pero no le di la oportunidad. Lo castigué y ya lo ha pagado. — Pero tito, ¿no temes la represalias que él pueda tomar? — pregunté temiendo por mi tío. — En absoluto, Gonzalo. Físicamente soy más fuerte que él, económicamente depende totalmente de mí y a pesar de todo, por mucho que te desee a ti, nunca dejó de estar totalmente loco por mí, ni siquiera después de años sin que me lo folle. Acatará su castigo, estoy seguro —. Mi tío parecía tenerlo todo muy ...
... claro, pero yo estaba aún un poco asustado. ¿Debía perdonar a mi padre, darle una segunda oportunidad? Sí el tío Dani tenía razón, mi padre no era tan malo, y su comportamiento desagradable coincidía con los eventos que él había descrito. Mi padre y yo nos llevábamos muy bien, disfrutábamos trabajando en la licorería y de pasar tiempo juntos, y fue cuando yo cumplí los dieciséis años que empezó a cambiar, posiblemente frustrado de no poder tener sexo conmigo. En ese momento recordé al resto de la familia y le pregunté: — Y qué hay de mi madre y mis hermanas, tito? ¿También debo fingir que no pasa nada? Quizás perdone a mi padre, pero no creo que lo haga con ellas—. — No vas a tener ese problema, Gonzalo —. — ¿Cómo puedes estar seguro? — pregunté sorprendido por la confianza con la que hablaba. — Porque tus padres se van a separar, me lo confirmó tu padre en la conversación que tuvimos. Por lo visto, tras retarte a que no volvieras, desencadenó una fuerte pelea entre ellos, es decir, tu padre contra tu madre y tus hermanas. En ese momento Alfonso dijo que se iría de casa, a lo que tu madre, orgullosa y altiva como siempre, le dijo que era ella y sus hijas las que se iban de aquel “nido de maricones”, según sus palabras textuales. Después de aquello llamarón a nuestra otra hermana, María, para pedir irse a vivir con ella que por lo visto aceptó encantada. Ella es una viuda que le sacó mucha pasta a tu tío político Felipe, que creo que murió por tener que vivir con ella ...