1. Rescatado en la tempestad (Parte 6)


    Fecha: 15/04/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos

    ... en un estado de represión similar al que habéis aguantado tu padre y tú por parte de vuestras madre y hermanas.
    
    — ¿Entonces, mi padre ahora vive sólo? — pregunté por aclarar como estaban las cosas en ese momento.
    
    — Sí, tu madre y hermanas se habrán ido esta misma mañana en el AVE a Málaga, por lo visto ya tenían ayer los billetes comprados. Y espero que sea así, porque jamás le perdonaré lo que te hizo, ella para mí ya no es nada — dijo enfurecido.
    
    — ¿Y ese es el lugar que estabas buscando para que viviéramos juntos, tito? — pregunte atando cabos.
    
    — No, Gonzalo. Yo estoy buscando un lugar solo para ti y para mí, vas a vivir conmigo. No pienso forzarte a reconciliarte con tu padre, es una decisión tuya, no quiero que pienses que te obligo a ello — dijo con tono serio.
    
    — Tito, si tú de verdad crees que él está arrepentido de lo que hizo, si tú de alguna forma le quieres y mi padre de verdad me quiere a mí, al menos deberíamos intentarlo — dije convencido que era la forma más fácil de solucionar aquel embrollo.
    
    — ¿Estás seguro, Gonzalo? Sé que él estará encantado de que vuelvas a casa, pero no quiero que mis palabras influyan en tus decisiones— advirtió.
    
    — Si, tito, creo que es lo mejor, y en cualquier caso, si algo va mal, siempre podría irme a vivir contigo al pueblo, ¿no? — pregunté tímidamente.
    
    — Ya te lo he dicho, Gonzalo, a partir de ahora, yo cuidaré de que no te pase nada malo. Siempre estaré para ti, pase lo que pase — añadió acariciándome la ...
    ... mejilla con suavidad.
    
    En ese momento le abracé con fuerza, mientras él permanecía aun totalmente desnudo después del magnífico polvo con el que había tomado mi virginidad. Le besé el pecho y acaricié con suavidad sus piernas, mientras buscaba hueco donde mi cabeza reposara cómodamente. En un momento me apeteció sentir el tacto de su pene, por lo que llevé mi mano a su rabo y lo acaricié con cuidado, pero sin intención de tener sexo, simplemente de sentirla como si de alguna forma me ya perteneciera.
    
    — ¿Qué te gustaría hacer esta tarde, Gonzalo? ¿Te apetece ir a ver una película al cine, tal vez ir a algún museo? ¿O acaso eso de tocar mi polla de esa manera es para sugerir algo más placentero y excitante? — preguntó mirándome de reojo, aunque imaginé fue por descartar una idea poco lógica… sabía que era mu precipitado echar otro polvo y que esa noche aún estaba ahí para disfrutarla al máximo en el hotel.
    
    — Pues si te soy sincero, me gustaría ir a casa a que habláramos con mi padre y dejáramos solucionado el tema sobre dónde voy a vivir. No quiero que por algún motivo haya cambiado de idea y no quiera que vuelva a casa— dije algo preocupado.
    
    — No tiene opción, Gonzalo, aquella casa es mía, yo decido quien vive allí y quien no, no puede oponerse — dijo con tono autoritario.
    
    — Ya… vale… lo entiendo, pero no querría que estuviéramos en un ambiente hostil, ni tú, ni él, ni por supuesto yo mismo. ¿No es mejor hacerlo por las buenas? —.
    
    — Por supuesto, Gonzalo. Si ...
«1...345...30»