1. Rescatado en la tempestad (Parte 6)


    Fecha: 15/04/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos

    ... quieres nos vestimos y vamos a hablarlo con él, pero esta noche me gustaría que la pasaras conmigo como lo teníamos planeado, estoy deseando disfrutar de otra ronda de este sexo maravilloso que hemos tenido, sobrino β€” dijo él con sonrisa maliciosa.
    
    β€” De eso ni lo dudes, tito. Mi boca y mi culo van a estar a tu disposición cada vez que lo desees y me lo pidas β€” dije, mientras le besaba en el cuello y le abrazaba con mis manos, al mismo tiempo que le rodeaba con mis piernas por la cintura, para terminar sentándome sobre su polla que empezaba a crecer por el contacto de ella con mi culo.
    
    β€” Sobrino, vamos a darnos una ducha rápida y a vestirnos, que me estás calentando y como lo haga un poco más, te voy a terminar follando como si no hubiera un mañana, cabroncete β€” dijo dándome una cachetada.
    
    Queriendo ceñirme a los planes, por mucho que me apeteciera follar otra vez con él, necesitaba solucionar los problemas que aún me atormentaban de cierta manera. La obligación viene antes que el placer.
    
    Después de darnos una buena ducha en la que limpié bien mi culo de los restos de la corrida de mi tío y parte del lubricante que aún quedaba en el zona, nos duchamos mutuamente y nos besamos repetidamente para disfrutar del amor que nos teníamos.
    
    Un cuarto de hora después de salir de la ducha, estábamos vestidos con ropa casual y listos para irnos a casa.
    
    En cuanto salimos del hotel, le pregunté al tío Dani si debíamos llamar a mi padre para avisarle de nuestra visita, pero ...
    ... dijo que seguramente estaba muy enfadado por haberle colgado el teléfono, y que era mejor hablarlo cara a cara. Lo vi lógico y asentí.
    
    Cogimos el metro cerca del Retiro, y en pocos minutos estábamos en Puente de Vallecas, frente al portal de casa.
    
    β€” Gonzalo, cuando abra la puerta, me lo llevaré para el salón a charlar, quiero saber si se merece esa oportunidad que le das. Dejaré la puerta entornada para que entres y puedas escucharnos, si no reacciona como debe, te coges y te vienes al metro y me esperas, aunque dudo que sea el caso… ¿vale? β€”.
    
    β€” No tengo que colarme, aún tengo llave de casa, olvidé dejarla ayer al salir tan precipitadamente β€” respondí.
    
    β€” Mejor así, si se cierra la puerta, puedes entrar con discreción, quiero que escuches todo con tus propios oídos, que no creas que me he inventado nada β€”.
    
    β€” Me ofende que pienses que dudo de tu palabra, tito β€” dije mostrando indignación.
    
    β€” Es que quiero que nuestra relación se base en la confianza, y no hay mejor manera de hacerlo que demostrando con hechos que las palabras eran fieles a la verdad, ¿entiendes? β€” dijo sonriéndome.
    
    β€” Vale, como tu digas, tito β€” dije para terminar la discusión.
    
    Cuando llegamos al portal, mi tío presiono en el botón de nuestro domicilio, pero no hubo respuesta en ese intento. Esperó unos segundos y volvió a pulsarlo, sin mayor éxito que en el primer intento.
    
    β€” Tito, quizás aun esté en la bodega β€” dije intentando justificar su ausencia.
    
    β€” En absoluto, mira la hora que ...