-
Rescatado en la tempestad (Parte 6)
Fecha: 15/04/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... es Gonzalo — dijo haciendo que mirara a mi reloj que marcaba ser más de las ocho y media de la noche. Mi tío tenía razón, debería estar en casa. Volviéndolo a intentar antes tener que de llamarle por teléfono, finalmente mi padre contestó al telefonillo diciendo con un tono muy brusco: — ¿Quién es? —. — Soy Dani, ábreme el portal — respondió mi tío con tono imperativo. En ese momento mi padre cambio rápidamente el tono de decaído a totalmente en alerta y dijo: — Dani, ¿Dónde has dejado a mi hijo? Por qué vienes sin avisar, estaba en el baño y a punto de meterme en la cama. ¿Sabes lo preocupado que estoy? — dijo haciendo preguntas como loco, sin esperar respuesta ninguna. — Hazme el favor de calmarte, Alfonso… Gonzalo está bien, ¿me abres para que hablemos? — dijo mi tío algo irritado. — Vale, te dejo la puerta abierta, voy al dormitorio a terminar de secarme, estoy solo, cierra cuando entres. Un segundo después, el portal se abrió y entramos los dos para coger el ascensor. Tal como había dicho, mi padre había dejado la puerta del piso abierta levemente, lo suficiente para que pareciese cerrada, pero no obstante de forma que pudiera empujarla y entrar. Cuando entramos en casa, vimos que al final del pasillo estaba encendida la luz de la habitación de mi padre, pero el resto de la casa estaba a oscuras. Mi tío entro sigilosamente, y tras pedirme que entrara, cerró la puerta para dejar el pasillo totalmente a oscuras, lo que me ocultaría en caso de que ...
... salieran de la habitación al salón. Ciñéndome al plan que teníamos, me quede justo junto a la puerta del dormitorio de mi padre, desde donde podía ver todo el interior de la habitación, pero donde él no podía verme a mí por estar totalmente a oscuras. Cuando mi tío entro, vi que mi padre estaba aún secándose una pierna que tenía sobre la cama, pero dejando su culo y sus partes totalmente al descubierto. Papa al verle entrar se giró dejando su polla totalmente expuesta a mi tío, como si le fuera lo más natural del mundo. — ¿Vienes a reírte en mi cara contándome como te has follado a mi hijo, verdad? — dijo con amargura en su voz. — ¿Tanto crees que te odio como para venir a regocijarme de algo, Alfonso? —. — Pues cuando me contaste ayer que ibas a tomar su virginidad, se te veía muy envalentonado, ¿sabes? —. — Y que esperabas, Alfonso. Tu hijo estaba destrozado por el daño que le habíais hecho todos vosotros. Él me quiere casi tanto como yo le quiero a él, ¿no crees que debía de darle algo para que tuviera un motivo para seguir viviendo? Hubo momentos que pensé que se iba a morir de la pena. ¿Sabes lo que es ver a un chico tan extraordinario como Gonzalo no poder dejar de llorar? ¿Imaginas lo que es verlo empapado hasta los huesos e incapaz de moverse…? Él que es pura fuerza y con el espíritu derrumbado… — dijo mi tío con furia contenida. — ¿Y tú crees que a mí no me ha importado nada? ¿Te haces una idea de lo que es haber pasado la noche llorando desconsolado ...