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Me llamó desesperada (4)
Fecha: 18/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Track, Fuente: TodoRelatos
(Muy recomendable leer antes las otras partes) El despertador sonó a las 7. Al levantarme, simplemente ignoré a la puta cerda, que me miraba con cara de pánico desde el suelo. La pisé al ir a la ducha y la dejé claro cuál era su lugar. Me había pedido el lunes libre así que me di una ducha tranquila, relajándome antes del momento de la verdad. Aunque estaba casi, casi seguro de cuál iba a ser su respuesta, no podía estar 100% seguro. Desayuné yo solo, echando de menos la lengua recogemigas de la puta cerda, pero preferiría dejarla con sus pensamientos. Cogí la maleta con la que llegó y la llevé, junto con su documentación, el móvil y el ordenador a la entrada de la casa. Seguí ignorándola. 7:30. Me acerqué a la puta cerda y la desperecé de un escupitajo en la cara. “Puta cerda de mierda, se acercan las 8. A partir de ese momento, dejarás de ser una persona libre, de disimular que vales para la vida de persona y pasarás a ser de mi propiedad. Sabes la vida que te espera: una en la que vales tanto como lo útil que me seas, una donde sólo puedes esperar de mí el más absoluto desprecio, no mereces más. Mi único compromiso será, mientras note que te desvives por mí, mantenerte sana. Nada más y nada menos. Y lo hago porque me interesa, no por ti. Tu vida consistirá en cuidarme a mi y mi casa. Serás la chacha, la puta, la cocinera, el juguete para torturas, la limpiabotas con la lengua, el cenicero, el reposapiés… Serás lo que a mi me de la gana y no podrás ser ...
... otra cosa.” Desaté sus manos pero le ordené que no se moviese. “Voy a disfrutar de ti un rato más hasta las 8, puta cerda de mierda, coge este vibrador y para cuando estés a punto de correrte.” Joder, ni un minuto hasta que tuvo que parar. “Otra vez, puta cerda” Nada, apenas segundos. “Menuda perra estás hecha, te propongo una vida de mierda, renunciar a tu libertad y ahí estás, caliente como una plancha. Que asco me das”. La cosa me miraba con cara confundida. Sabía que lo que le proponía era extremo, brutal, sin salida ni futuro, pero su coño estaba pensando por ella y tomando la última decisión de su vida. 7:55 “Perra de mierda, se acerca el momento. No te saques el vibrador en el coño y sígueme” En la entrada de mi casa había dejado preparadas dos zonas. En una, sus cosas: sus maletas, su ordenador, su documentación… En la otra, había solo 3 elementos: un collar hecho con eslabones de cadena, gruesos, un trípode que sujetaba una tablet y una máquina de cortar pelo. Cuando llegamos, su cara mezclaba el esfuerzo por no correrse mientras sujetaba el vibrador en su coño y el horror al imaginarse lo que veía. “Puta cerda de mierda, esta será tu última decisión como persona, la última de tu vida en libertad, la decisión que hará que tu vida vuelva a la normalidad de vainilla frustrada, de cerda calentorra no satisfecha o que te llevará a olvidar que alguna vez tuviste dignidad, decencia o capacidad de pensar. Tu decides. Puedes quitarte el ...