-
Bar - 2Da Temporada, Parte 7
Fecha: 27/04/2026, Categorías: Gays Autor: Max, Fuente: TodoRelatos
... La mezcla de rabia, depresión, miedo, angustia, y tantos otros, los hacía sentir completamente vulnerables. No podían entender lo que había sucedido, pero en ese abrazo se entregaban mutuamente todo lo que no podían expresar con palabras. A la mañana siguiente, los dos adultos fueron los primeros en levantarse. Ambos habían estado pensando en cómo levantarle el ánimo a su amigo. A estas alturas, ninguno lo consideraba solo un amigo, sino que se habían dado cuenta de que esa persona, que siempre aparecía con una sonrisa en el rostro y que siempre ayudaba a los más necesitados sin importar si él tenía hambre o no, merecía algo más. Nunca se había puesto en primer lugar; para él, siempre fueron los demás primero. Había ayudado a tantos en su corta vida y había pasado por tanto que ahora era el momento de que recibiera un poco de todo lo que había dado. Porque era único, un ser de luz sin maldad alguna. Mientras Leandro estaba en la cocina preparando un delicioso desayuno, su futuro esposo se estaba dando un baño. Estaba tan concentrado en preparar todo que no se dio cuenta de que una pequeña personita había entrado a la cocina y se había sentado en la silla que normalmente usaba. La niña fijó la vista en su distraído padre (o más bien, en su padrastro), quien untaba una tostada con queso mientras vigilaba atentamente el agua que luego usaría para el café que tanto le gustaba a su futuro esposo. Cuando se giró para dejar algunas cosas sobre la mesa, se llevó tremendo ...
... susto al ver a la niña. No solo había entrado a la cocina sin hacer ningún ruido, sino que la pequeña tenía cara de dormida. Su cabello estaba completamente despeinado, y aunque su sonrisa era la más hermosa que sus padres habían visto jamás, en esa ocasión le faltaban un par de dientes de leche. En fin, la niña parecía un pequeño monstruito recién levantado, lo que causó que su padre se asustara al verla. —¡Sabri! No te escuché despertar… ¡mira tu pelo! Jaja. Igual eres hermosa. Dejó lo que estaba haciendo y fue a darle un abrazo, seguido de un beso, mientras intentaba acomodar su rebelde cabellera. Sabri, con la cara aún de sueño, le miró fijamente con ojos medio abiertos. En ese momento, la niña, como si nada hubiera pasado, fue por una tostada y la mordió con entusiasmo. Y entonces, como si el universo se hubiera puesto en su contra, Sabri soltó la siguiente bomba: —Quiero tener un hermanito. Leandro tragó saliva. El pobre no sabía cómo responder. La niña, entre mordisco y mordisco, seguía mirando fijamente a su padre, como si acabara de pedir un simple dulce. —Tienes un hermano, Alex. Él es como un hijo para nosotros, por lo tanto, es tu hermano mayor. —¡Siiii! ¿Papá no va a quedar embarazado? —Jajaja… créeme, lo intenté… y lo sigo intentando… Si hubiera habido posibilidad, ya estaría esperando algún hermanito, o varios. Se arrepintió inmediatamente de lo que había dicho. No eran cosas que una niña debía escuchar… Se dio un golpe con la frente, ...