1. El juguete de Rowan – Capítulo 3


    Fecha: 29/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Sexo en Grupo Autor: Kora, Fuente: SexoSinTabues30

    ... dormitorio.
    
    —Acuéstate. Piernas abiertas.
    
    Ella obedeció con lentitud, todavía temblando. Él abrió un cajón y sacó la fusta de cuero, aquella con punta ancha y plana que le quemaba la piel con cada golpe.
    
    —Manos arriba. No quiero que te muevas.
    
    Ella obedeció.
    
    El primer azote cayó directo sobre un labio de su coño, haciéndola gritar con voz aguda. La fusta silbó en el aire y volvió a golpear, directo en su clítoris ya enrojecido.
    
    —Dime qué quieres. Dilo, Alina.
    
    —¡Quiero el castigo, papi…! —gritó entre gemidos, con los ojos abiertos de placer y dolor.
    
    —¿Cómo lo quieres?
    
    —¡Más duro, papi! ¡Por favor!
    
    Él le golpeó los pezones con la punta plana de la fusta. Ella se arqueó, jadeando entre llanto y gemido. Cada azote en su coño la hacía vibrar hasta el alma. Hasta que un último golpe le arrancó un orgasmo tan intenso que perdió el control de su vejiga y se orinó, mezclando el placer con la humillación absoluta.
    
    Rowan la observó sin decir nada, pero sus ojos brillaban con perversión.
    
    —Perfecta.
    
    Se colocó sobre ella y la penetró sin aviso, su dureza entrando con brutalidad en su coño maltratado. Alina gritó, pero no por dolor puro… sino por la mezcla adictiva que ya conocía: ser usada, ser castigada, ser deseada hasta romperse.
    
    —¡Más, papi… castígame más…!
    
    Rowan le dio una cachetada.
    
    —Eres una perra desvergonzada, Alina —volvió a darle una cachetada fuerte.
    
    Le pellizcó un pezón con fuerza, haciéndola chillar. La folló con golpes ...
    ... secos, mientras la sujetaba por el cuello y la hacía repetir:
    
    —Soy tu puta… soy tuya, papi…
    
    Cada vez más fuerte. Hasta que él se corrió dentro de ella.
    
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    Ya vestido y listo para salir, Rowan le acarició el rostro a Alina, ahora tranquilo. Luego del castigo la dejó descansar mientras se bañaba y arreglaba.
    
    —Esta noche tengo que salir. Pero no te quedarás sola.
    
    Abrió la puerta. Marcus y otro de sus hombres entraron, Jhon.
    
    —Quiero que la follen sin descanso hasta que vuelva. Nada de pausas. Que no tenga ni un segundo libre. Y no quiero que le follen el culo, su primera vez será mía.
    
    —Sí, señor —respondió Marcus con voz grave.
    
    Rowan se giró una última vez hacia ella.
    
    —Y asegúrense de darle su dosis de semen en la cena. Completita.
    
    La sonrisa que dejó atrás fue la de un hombre que sabía que su juguete humano ya no tenía salvación… y que no la quería.
    
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    Rowan abrió la puerta del cuarto a las tres de la madrugada. Estaba de muy buen humor tras cerrar un trato turbio en la ciudad. Lo recibió un espectáculo que le dibujó una sonrisa perversa:
    
    Alina estaba metida en el cepo, doblada hacia adelante, manos y cabeza sujetas, el cuerpo desnudo. Marcus estaba bombeando con rudeza en su coño hinchado y enrojecido, mientras Jhon le sujetaba el cabello y le follaba la boca con violencia metódica.
    
    El sonido era obsceno: el golpeteo húmedo de las embestidas, los jadeos roncos de los hombres, y los gemidos bajos y ahogados de Alina, que ...