-
Tradiciones de un colegio pupilo (2)
Fecha: 06/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Autor: Gavin, Fuente: SexoSinTabues30
(Continúa el relato anterior) El Líder ajustó el ángulo de la ducha, para que me diera en el cuello y revisó el elástico de mis antiparras, para asegurarse que yo no veía nada. Puso sus manos sobre mí. Primero sentí que las colocaba en mis caderas mientras estabilizaba mi postura. Después, comenzó a acariciar mi espalda y mis muslos. Después de eso, jugó un poco con mi cabello y luego pasó sus manos por mi cara, pecho y estómago e incluso le dio a mi pene un par de caricias, lo cual no me agradó. Finalmente sus manos terminaron en mi trasero y un momento después me di cuenta de que estaba palpando dentro de mi raja en busca de mi agujero. Pensé que me iba a meter uno de sus dedos. Pero, en cambio, el líder insertó algo pequeño, largo y duro, y entonces pude sentir una sustancia fría creciendo en volumen dentro de mi cavidad anal. β ¿Qué estás haciendo? β pregunté, aterrorizado. β No te preocupes. Es solo aceite de oliva. Lo saqué de la cocina de Thomas. No podía entender por qué alguien querría meter aceite de oliva en mi culo. Unos momentos después, el líder sacó lo que había insertado y pude sentir uno de sus dedos deslizarse dentro de mí. β ¡Ouch! β Tómalo con calma. Inmediatamente sentí una enorme presión en mi recto. Me quejé. β ¡Relájate, Clint! Es mucho más fácil si relajas tu colita. Traté de hacer lo que el Líder decía. Al mismo tiempo no podía imaginarme qué clase de placer perverso podía darle el meterme un dedo aceitoso en el ...
... trasero. Entonces, mientras el agua seguía fluyendo por toda mi cabeza y cuello, pude sentir al Líder sondeando el interior de mi ano. Y cuando finalmente sacó su dedo de mí, dejé escapar un largo suspiro por el alivio que sentí. β Ahí, ya ves. Ahora estás relajado. Así es como debes estar cuando estoy en tu trasero. Vaya, me pregunté en silencio. ¿Me va a hacer esto otra vez? Pasó sólo un momento más antes de que obtuviera mi respuesta. β Ok, prepárate β el Líder puso sus manos en mis caderas una vez más. Luego sentí lo que al principio pensé que era su dedo gordo en la entrada de mi agujero. También estaba aceitoso, y luego, horrorizado, me di cuenta de que no era el dedoβ¦ ¡Era su pene! No podía creer lo que me estaba pasando: ¡ME ESTABA VIOLANDO! Grité lo más fuerte que pude. El líder ignoró mis gritos y continuó metiendo su pene gradualmente en mi cavidad anal. β ¡Cálmate! β me ordenó β ¡Relájate como te lo he dicho si no quieres que te lastime! β ¡Sácalo! β grité, desesperado β ¡Por favor no me hagas esto! ¡Sácalo! Mis súplicas no lograron nada. Sentí como si acabara de ser empalado por un objeto enorme La idea de ser violado me perturbaba tanto como el dolor real del acto que ahora comenzaba a minar mis fuerzas. Mi cuerpo comenzó a temblar. β ¡Te dije que te calmaras! Es mejor que hagas lo que te digo porque no pienso detenerme β Y con eso reanudó su empujón constante hasta que metió su pene completamente dentro de mí. Sentí el roce de sus ...