1. Descubrí que disfruto mucho puteando para bajar el estrés…


    Fecha: 07/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... sentirme deseada, no por uno sino por cinco hombres jóvenes y seguramente muy llenos de energía, sin contar que, hasta esos momentos, en mi vida nunca había llegado a serle infiel a mi marido. Pero algo de lo que más disfruté fue el sentir como una de sus enormes vergas penetraba mi coño, casi hasta lloró de la alegría, sentía sus bocas chupando mis tetas, sus manos acariciando todo mi cuerpo, hasta en aquellos lugares a los cuales a mi esposo no lo dejo tocarme. El placer que todos ellos a la vez me proporcionaban, era algo que jamás yo me hubiera llegado a imaginar, así que mientras ya fuera que tuviera enterrada una de esas enormes vergas dentro de mi coño, mi culo, o mi boca, con mis manos masturbaba a algunos de ellos, y podía sentir lo fibroso de su miembro entre mis dedos. El evidente contraste de nuestras pieles, también fue algo que me embelesó, viendo como aquellas enormes vergas negras, entraban y salían de mi sonrosado, y depilado coño, de mi culo y hasta de mi boca, en ocasiones a un mismo tiempo. Yo la verdad es que movía mis caderas, lo más que pude, el sentir alguno de sus dedos apretando mi clítoris, hizo que en más de una ocasión hasta me orinase del placer. Y algo que yo jamás pensé que podría llegar a disfrutar, fue del fuerte aroma de sus musculosos cuerpos, del raro sabor, entre dulce y salado, de su semen dentro de mi boca, en fin, el olor de su solo sudor me volvía loca de placer. Así que, en la madrugada, cuando en lugar de quedarme a dormir, tomé ...
    ... mis cosas, y me vestí, el chico que me llevó hasta su apartamento, aparte de lo mucho que lo disfruté todo, me entregó una buena cantidad de billetes. Yo no pensaba aceptarla, la verdad es esa, pero me momento me puse a pensar, que una verdadera puta no haría eso. Por suerte los agarré los metí en mi cartera, y al llegar a la calle, de inmediato detuve a un taxi que me llevó hasta donde yo había dejado mi auto, fue cuando me di cuenta que el chofer del taxi, no dejaba de observarme por el espejo retrovisor. Y nada más por joder, le pregunté. “Dime si no tuviera dinero para pagarte, ¿Cómo podríamos arreglárnoslas?” El deteniendo el auto, y volteándose hacia mí me dijo, con una sádica sonrisa. “Bueno mi amiga, podemos buscar un lugar donde detener el auto, y después de que me dejes darte por el culo, quedaríamos a mano. ¿Conoces algún sitio por aquí que sea seguro?” Yo le indiqué que metiera en taxi en la entrada del estacionamiento, casualmente es el edificio donde están nuestras oficinas, que como era sábado, permanecería todo el día cerrado. Así que mientras él se pasó para el asiento trasero, yo me volví a despojar de toda mi ropa, incluso hasta de mis pantis. Sin pérdida de tiempo, yo me coloqué en cuatro patas sobre el asiento trasero, y comencé a sentir como su verga, comenzó a ir penetrando, y saliendo de mí ya abierto culo. La verdad es que, a pesar de lo incomodo del lugar, lo disfruté, y bastante, ya que el tipo ese, a medida que no dejaba de meter y sacar su verga de ...