-
Las redes, tú y yo
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Sexo Virtual, Autor: la folie timide, Fuente: CuentoRelatos
... cosas subidas de tono, aun luego de tanto, me sonrojo. Me pidió que me fuera desnudando y le dije que no, que cuando estuviéramos de frente me vería completa. ¿Su respuesta? "quiero tenerte de frente a ver como que es que me dices que no, mientras te arranco los pantys, a ver si de verdad, tú sabes rico". Esas palabras hicieron que mi piel se erizara y sentir como mi intimidad seguía latiendo y mojándose. De mis dedos salió bien natural el decirle que quería que cuando lo tuviera de frente no dejara de tocarme, tocarme entre suave y rudo, entre mordidas y apretones, que me muerda los hombros, eso tiene una reacción increíble en todo mi cuerpo y en este momento eso deseaba. Mientras escribía mi humedad iba creciendo y sentía que los pezones me iban a explotar la ropa interior. Solo quería tenerlo de frente, que fuera besándome el cuello, mientras me hala el pelo y llegar a los senos y darles mordiscos haciendo que grite de placer. Luego ir bajando por la barriga mientras da mordiscos en ella y en las caderas, buscando mi humedad y mi olor. En ese momento un mensaje de él "Me tienes grave, estoy en la oficina y no puedo tocarme ni pararme de esta silla, pero no ...
... pares, dime más… que solo estoy pensando en poder agarrarte de espaldas, pegarte bien cerquita y susurrarte al oído que eres mía". En ese momento, mi cuerpo ya no podía más, me retorcía en la cama mientras me tocaba las tetas y sentía mi piel de gallina. Se lo deje saber, que ya no podía más, que tenía que tocarme, que estaba tan mojada que hasta mis muslos lo estaban. Seguía tocándome, me toqué las tetas como hace mucho no lo hacía, fui bajando mis manos y esta vez no quería un juguete, quería sentir sus manos, al no tenerlas fui tocándome poco a poco, sintiendo toda lo mojada que estaba, con una mano me masajeaba las tetas y con las otra tocaba todo mi coño, me puse boca abajo para sentir la presión de mis manos y mis dedos tocándome. En ese momento, sentí la necesidad de enviarle un audio, mientras me masturbaba a su nombre, con la ropa que me había comprado, pensando en sus manos tocándome y gimiendo de placer hasta que exploté en un largo suspiro. "Suenas deliciosa, no veo la hora de tenerte conmigo para comerte y mojarme con todos tus líquidos”. Aun no nos hemos visto en persona, los juegos siguen… y mientras me acuerdo de esta historia, mis pantys siguen mojándose.